miércoles, 27 de junio de 2012

LA MIRADA SECUESTRADA DE EUGENIO MAQUEDA POR MORALES LOMAS



  
 Hemos retenido la mirada. Una de las acepciones de mirar es también pensar, juzgar, atender… Casi todas están presentes en este libro (XXVII Premio Esquío de Poesía) que nos reconduce a nuestros propios fronteras estableciendo causas y procesos de esa conquista del cristal roto que forma o crea esa mirada secuestrada. Hay una percepción en nosotros que nos restringe, que nos circunscribe y condiciona en un ámbito frente a una realidad mucho más generosa, rica, abigarrada y plural. Pero existe en todos nosotros como esa condición para ser más mundo y salir del propio laberinto. 
El segundo apartado de la segunda parte lo titula en consecuencia El secuestro de la mirada. Pero, ¿qué es la mirada? En el Libro de los no abrazos de Eduardo Galeano, el hijo increpa al padre: “Ayúdame a mirar”. Así acaece cuando Santiago Kovadloff lleva a su hijo al mar y queda estupefacto ante la magnitud del espectáculo. El hijo pide ayuda, necesita saber la verdad de aquel majestuoso panorama que están contemplando sus ojos. Necesita mirar, pero necesita saber mirar, porque la mirada es la verdad. Ver es fácil, es un fenómeno biológico. Mirar, en cambio, en también un ejercicio del raciocinio, requiere atención, experiencia, o sea, tiempo. Y, sobre todo, requiere un ejercicio de búsqueda verdadero. Educar la mirada es una habilidad necesaria para construir interpretaciones más ricas de la realidad. Dejarnos llevar es ver. Profundizar en el magma de las cosas es un ejercicio de retórica que nos hace más humanos y mejores. Y Gracián sabía que en la detención de la mirada, en su demora, en su dilación consciente… hay un principio de sabiduría. Somos lo que somos capaces de mirar en profundidad. Nuestros límites nacen de nuestras carencias pero son forjas que nos cercenan a un objeto como seres humanos, acaso peligrosas sombras que empañan todo lo que ven. 
           Hay un ejercicio, una retórica de la mirada y la no mirada en esta obra. Del ejercicio de la contemplación como indumentaria para la existencia. Así los cuadros cambian de colores aunque no lo aparenten y la esencia del ser persiste en su mirada. Por eso dice el poeta: “Soy todo lo que no he mirado aún./ También lo que dejé un día aparte,/ porque lo no mirado forma el límite/ que traza lo que soy./ Mi mirada por otras secuestrada,/ por otras que, a su vez, también lo fueron…” Nuestro laberinto está formado de nuestras percepciones y la mirada de otros nos ayuda a aclarar nuestra propia esencia como individuos que se sugestionan a veces con le miroir brisé. Hay muchas perspectivas, muchos lados que mirar y la esencia está en esa profundidad que puede adquirir lo transparente cuando descubrimos que lo consabido era falso porque estaba circunscrito.

   Eugenio Maqueda
En este laberinto de la mirada penetra Maqueda Cuenca en un poemario muy estructurado en dos grandes apartados (En Diacronía, En Sincronía) que, a su vez, se estructuran en otros apartados precedidos por una reflexión poemática de Chantal Maillard muy al hilo de su simbólico título: “La mirada, la conciencia/ cuando es mirada pura, no tiene peso.” Para después indagar en los límites propios y en la ceguera como testigo. Hay un comienzo de esa mirada iniciática de la humanidad en el poema prologal que desde el erotismo y, a partir de ese primitivismo consustancial, crea la imagen que proyecta ese ser primigenio que se hace preguntas y teme. Porque existe el temor de estar vivos y no solo el temor a perder la existencia. Las preguntas nos permiten entrar en nuestro propio laberinto que, en cierto modo, es la introducción en el conocimiento y sus antítesis. Y como un cruzado, o como un macho complacido, iniciamos esa andadura iniciática. Indagamos en la felicidad, en sus mitos, en la ironía de la existencia, jugando con las palabras, su simbología, sus paralelismos de puertas adentro, de familia, de hijos… Nuestra mirada puede retener ese paso por la existencia, esa cotidianidad conquistada, pero también hay un presidio que nos conduce al miedo y las preguntas se suceden porque acaso conocemos sus límites. Y siempre la vida, también tan al límite y la infancia que vuelve para ir construyendo el niño que fuimos y acaso seguimos siendo: “Y yo soy otra luz/agarrando la mano de mi padre,/ y también hago ruido/ porque río como un tranvía nuevo”. Es otra forma de mirar: la mirada hacia atrás, la mirada falsa de una felicidad de otra época. 
          Pero esto es la historia, es un proceso diacrónico que queda siempre fijo en la memoria. Existen otros límites, otras vendas, quizá con sus playas y sus muertos a la deriva. El padre que se resiste o no, el padre que aparta la mirada para huir. Y el erotismo, el amor, como esencias (también límites imprecisos) como dirá en uno de los poemas, la percepción de esa búsqueda en el otro, en sus propias huellas, en su cuerpo: “Están abrazados,/ furiosamente abrazados,/ cuando un disparo de mortero/ los une para siempre”. 
          Maqueda Cuenca ha creado también sus propios límites temáticos en los grandes argumentos de la humanidad que bajo el valleinclanesco (Retrato del amor, la lujuria y la muerte) preside simbólicamente el subtítulo del poemario y su esencia. Son palabras que en el poema permiten contar historias fragmentarias que nos identifican con momentos de nuestra existencia y nos permiten introducirnos casi inconscientemente en nuestro propio laberinto vital muchas veces fabricados de miradas vencidas, miradas rotas, miradas parciales. La búsqueda de la verdad es la opción ante el secuestro de la mirada.
         



         

martes, 19 de junio de 2012

Roquedal azul. Antología de poesía melillense por Morales Lomas



        Roquedal Azul. Antología de poesía melillense de Encarna León, Ciudad Autónoma de Melilla, Consejería de Cultura, 2010, 296 pp. 

Permítanme estas palabras del querido amigo y poeta José Lupiáñez (compañero de Facultad en Granada en los años 70) para conmemorar esta antología de Melilla. Dice Lupiáñez: “Cuando recuerdo los años vividos en Melilla, se me agolpan imágenes de la ciudad mágica que fue y seguirá siendo; la ciudad de las cuatro culturas, puerta de África, por la que muchas veces paseé junto a su poeta mayor, Miguel Fernández. Él me enseñó la Melilla real y me dejó entrever la que reinventaba de forma incesante. Cómo olvidar las lentas y dulces tardes de algunos otoños junto a aquel mar dorándole o los recorridos por la vieja fortaleza. Cómo olvidar sus casas modernistas, sus parques de ensueño, cuajados de pájaros fabulosos y, sobre todo, sus gentes, sus gentes diversas, con dioses diferentes y lenguas y costumbres distintas, conviviendo en la babelia feliz de callejas y mercados”.


         Hace años alguien dijo que las antologías son en realidad “antojolojías”, como resultado del criterio muy personal del antólogo. Y, aunque esto es cierto en unos casos más que en otros, la antología de poesía melillense Roquedal Azul de Encarna León es una obra necesaria.  Siempre seré un acérrimo defensor de las antologías de modo general (aunque me incluyan a mí) por ser un instrumento pedagógico de primera magnitud y también por ser una herramienta muy importante para los investigadores e historiadores de la literatura, más que por una cuestión meramente sentimental. Algunos dirán: la patria del escritor es el mundo. Cierto, pero también dijo Tolstoi que si el escritor quiere ser universal debe hablar de su aldea. Y los escritores que aparecen en esta antología hablan en sus poemas de su ciudad: Melilla.
          En muchos casos las antologías estimulan una clarificación, una situación o aglutinan una información precisa en torno a las bibliografías respectivas, como sucede en esta obra en la que los poemas de cada autor van precedidos por una biobibliografía de dos páginas aproximadamente, lo que permite al lector poseer un conocimiento previo de cierta autoridad.
          Roquedal Azul cumple todas esas funciones. La autora, Encarna León, es una poeta melillense que, como tal figura en la antología, como en su momento hiciera Gerardo Diego con la del 27. No es nada extraordinario que esto suceda aunque existen reticencias por parte de algunos para que el antólogo se incluya como antologado. En fin, son criterios que tienen sus seguidores y sus murmuradores.
         Un hecho preciso es que no todos son nacidos en Melilla; algunos de ellos han vivido en esta ciudad y otros incluso han nacido en ella y solo han estado viviendo apenas unos años. Las situaciones son variadas. Pero llama la atención la de aquellos escritores que, a veces, no han sido asociados a esta ciudad. Es el caso del realizador y alma mater de los programas dramáticos de TVE, Juan Guerrero Zamora, al que siempre había asociado a Madrid. Desde luego que si hay un escritor que va mancomunado indefectiblemente con Melilla es el poeta Miguel Fernández, al que la concesión del Premio Nacional de Literatura en 1976 hizo que Melilla se pusiera en el panorama de la poesía española contemporánea. Desde luego que existen otros casos como el del dramaturgo Fernando Arrabal, del que siempre supimos que era de Melilla porque él se ha empeñado en decirlo con abundancia, pero no podemos decir eso de casi todos los melillenses en los que he observado una cierta tendencia a un raro ocultamiento.
         De los autores existentes en esta obra, no todos se han dedicado como primera actividad a la poesía; existen, como ya he dicho, dramaturgos, periodistas, realizadores, narradores... y sobre todo personas del ámbito de la enseñanza en su mayor parte.
           Hoy día, el mayor número está ausente de Melilla. Con residencia en Málaga se encuentran José García Pérez, Rafael Ávila, Antonio Abad, Filomena Romero y Álvaro Cordón. El profesor de Universidad y crítico (sobre todo conocido por sus artículos en la revista Ínsula) Emilio Miró tiene residencia en Madrid junto con José Teruel, también profesor en la Universidad; Carmen Carrasco reside en Valencia; José Lupiáñez en Motril; Antonio Carmona en Tenerife y José María García Linares en Lanzarote; Josela Maturana en Cádiz; Nieves Muriel en Granada y Antonio Rivero Taravillo en Sevilla. En Melilla solo quedan cinco escritores: Encarna León, Jaime Alonso Véliz, María Angustias Montero, Elena Fernández Treviño y Rocío García Linares.
         La opción de aparición en la obra que ha seguido Encarna León es el de la fecha de nacimiento de las escritoras/es reseñados, tomando como inicio el año 1907 en que nace Carmen Conde, siendo la más joven Nieves Muriel, nacida setenta años después que Conde. Este hecho permite crear como una especie de historia de la poesía contemporánea melillense a través de las diversas décadas de sus seguidores.  Y, efectivamente, lo que llama la atención ab initio es su variedad formal, métrica y de experimentaciones propias. Es evidente que a medida que se avanza en los años se observa un desprendimiento del recurso a la poesía medida y rimada. Abundan en los escritores nacidos antes de los cuarenta una mayor tendencia al soneto o los endecasílabos y la rima como elemento definitorio, frente a otros posteriores. Sin embargo, quizá lo más llamativo sea una resistencia en el momento actual a la percepción de la poesía como un ámbito meramente privado. Quiero decir que frente a los más jóvenes que poseen como una especie de síntesis entre lo individual y lo colectivo a medida que nos alejamos en el tiempo los subjetivo gana en el poema, así como una poesía más referencial y centrada en elementos más pintorescos.
Encarna León, Morales Lomas y Pilar P. Esteban (Melilla, 2010)

          Sin duda que el gran poeta de este grupo es Miguel Fenández, cuya poesía misteriosa posee un valor mágico e inexplicable que nace de una experiencia del vivir y lo cotidiano alcanzando un valor mistérico.
           Los juegos líricos, las intertextualidades y la poesía cercana a la deformación caricaturesca y lo vanguardista está presente en Arrabal.
          Mucho de clasicismo vivencial y cotidiano existe en la lírica de García Pérez, un monumento al paso del tiempo y una concepción precisa de la existencia, así como un compromiso vital y personal con ella.
           La lírica de Lupiáñez bucea en la introspección de las emociones, en las sensaciones y en los ámbitos referenciales que se alimentan ofreciendo un aire cernudiano en su querencia.
           A pesar de su enorme currículo no es la poesía de Conde la más cercana, si bien en su defensa hay que decir que nace de una lírica ardiente, convincente, misteriosa y dramática, intimista, de amplio anecdotario y convicción personal.
           López Gorgé ha seguido con frecuencia la temática amorosa pero su lírica podemos definirla como de precisión, agudeza, claridad, humanidad y emoción expresiva.
           Sin duda que existe una vocación mítica y mediterránea en la obra de Abad, versátil en prosa, verso y creación artística, pero también existe un cuidado en el uso de la palabra y una sensualidad muy sureña.
           En Encarna León la vida, la amistad, el amor, la familia, Dios,  la infancia,  el vivir cotidiano son sus instrumentos retóricos para crear una lírica de registros diversos: unas veces más directa e intimista, casi becqueriana, y otras más barroca.
          Para Rafael Ávila la memoria es un instrumento fundamental de una lírica profundamente emotiva que trata de recuperar lo que somos, pero también la inmanencia de un tiempo actual y sus repercusiones: se iría desde lo individual y personal a lo social y emotivo con la reflexión constante de la emotividad.
           Filomena Romero ha buceado tanto en lo social como en el discurso más íntimo, a veces con tendencia al surrealismo y otras a un verso rítmico, cuidado e imaginativo con proyección erudita y cultivada, con un especial cuidado por la forma.
           Pensaba que Emilio Miró (un avezado crítico) me iba a sorprender con una poesía extraordinaria, pero sucede con frecuencia que los grandes críticos son mediocres poetas. Una lírica dieciochesca en Vencedores del tiempo, al hilo de las circunstancias el poema a Machado y Cernuda, y muy en la secuencia de la memoria recobrada el poema inédito que trata de organizar un mundo novelesco y vital.
             La vertiente vivencial y musical es connatural en la obra de Ana Riaño que se incardina en una profunda introspección espiritual y una profunda música interior que produce cierto escalofrío, pero también es una poesía de búsqueda, de tradiciones (como la de San Juan de la Cruz) y de profunda nostalgia.  
             Por último, uno de los que en el momento actual tiene una mayor proyección entre los más jóvenes: Antonio Rivero Taravillo, sobre todo a partir de la publicación de su estudio sobre Cernuda. Su poesía busca la expresividad verbal y las imágenes sorprendentes pero se centra en la cotidianidad y en la creación de una épica de los sentimientos y la crítica de los comportamientos como en el soneto navideño o sobre la ruptura de una imagen biográfica y desmitificadora.
        En definitiva, un buen ramillete de escritores, muy diferentes, muy versátiles que son una buena muestra de la poesía contemporánea que llega desde Melilla.

jueves, 7 de junio de 2012

Entrega en Córdoba del XVIII Premio Andalucía de la Crítica 2012

El día 7 de junio de 2012 se han entregado los XVIII Premios Andalucía de la Crítica 2012 en el Palacio de Orive de Córdoba. Estos premios valoran las obras más importantes publicadas durante 2011. También se hace un homenaje al escritor cordobés José de Miguel


Guillermo Busutil, Premio de Narrativa, Manuel Gahete, F. Morales Lomas y José Antonio Nieto, alcalde de Córdoba



Antonio Carvajal (Premio de Poesía), Manuel Gahete (Secretario de la AAEC), F. Morales Lomas (Presidente de la AAEC)

Manuel Gahete (secretario de la AAEC), F. Morales Lomas (presidente de la AAEc), José Antonio Nieto, (alcalde de Córdoba), Ramón López (Delegado de Cultura Junta de Andalucía), Francisco Cañada (Fundación Unicaja) 




Ramón López (Delegado de Cultura Junta de Andalucía), Juan Miguel Moreno (Concejal de Cultura), José de Miguel (poeta homenajeado), Manuel Gahete (secretario de la AAEC), Francisco Cañadas (Fundación Unicaja), F. Morales Lomas (Presidente de la AAEC), José Antonio Nieto (Alcalde de Córdoba), Antonio Carvajal (Ganador Premio Poesía), Guillermo Busutil (Ganador Premio Narrativa), Francisco Onieva (Premio Ópera Prima)




domingo, 27 de mayo de 2012

EL AÑO 1960 EN LA NARRATIVA ESPAÑOLA POR MORALES LOMAS




Se nos permitirá el dislate cuando al referirnos a la novelística del año en cuestión hagamos hincapié en la polémica que sobre la vieja y nueva novela se produjo el año anterior. Por lado  La hora del lector de J. M. Castellet y Problemas de la novela  de Juan Goytisolo apostaban por las nuevas formas que se venían imponiendo en la narrativa, seguidoras del objetivismo y el behaviorismo. Por el contrario, Ignacio Agustí en Rebelión y continuidad en la novelística española se reafirmaba en los presupuestos tradicionales, heredados en gran parte de la generación del noventa y ocho y de los novelistas de la primera  mitad de siglo. La polémica está viva y presente en el año sesenta y en la década que se inicia. A ello habrá que añadir los intentos experimentales que se producirán desde mediados de ésta, y que tendrán plena vigencia en los años setenta, influenciados en gran parte por la novelística hispanoamericana.
Nómina restringida de autores y obras:
1.        ALPERI, Víctor:  Agua india
2.        AMADO BLANCO, Luis: Doña Velorio
3.        ANDÚJAR,  Manuel:  El destino de Lázaro
4.        ARRABAL, Fernando:  Baal Babilonia
5.        AUB, Max: La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco.
6.        BAREA, Arturo:  El centro de la pista
7.        BENEYTO, María:  El río que viene crecido
8.        BLANCO AMOR, Eduardo:  La parranda
9.        BUÑUEL, Miguel: El niño, la golondrina, el gato
10.     CABOT, José Tomás:  El piquete
11.     CANDEL, Francisco: Temperamentales
12.     CUNQUEIRO, Álvaro:   Las mocedades de Ulises
13.     CHACEL, Rosa:   La sinrazón
14.     FERRES, Antonio y LÓPEZ SALINAS, Armando:
              Caminando por las Hurdes
15.     GARCÍA SERRANO, Rafael: La paz dura quince días
16.     GAYA NUÑO, Juan Antonio: Los monstruos prestigiosos
17.     GIL, Ildefonso:  Pueblo-Nuevo
18.     GOYTISOLO, Juan:  Campos de Níjar
19.     GROSSO, Alfonso:  Para vivir aquí
20.     HALCÓN, Manuel:  Monólogo de una mujer fría
21.     JUNCEDA, Luis:  La llaga
22.     LERA, Ángel Maria de:  Bochorno
23.     LÓPEZ SALINAS, Armando:  La mina
24.     LOREN, Santiago:  El baile de pan
25.     MANFREDI, Domingo:  A bordo de una isla
26.     MARSÉ, Juan:  Encerrados con un solo juguete
27.     MARTIN VIGIL, Luis:  Una chabola en Bilbao
28.     MATUTE, Ana Maria:  Primera memoria
29.     NIETO, Ramón:  La fiebre
30.     NIETO, Ramón:  El sol amargo
31.     PILARES, Manuel:  Cuentos de la buena y de la
             mala pipa
32.     PORCEL, Baltasar:  Solnegro
33.     ROMERO, Luis:  La nochebuena
34.     RUIZ, Roberto:  Plazas sin muros
35.     SALISACHS, Mercedes:  Vendimia interrumpida
36.     SENDER, Ramón J.:  Réquiem por un campesino       
              español
37.     SENDER, Ramón J.:   El mancebo y los héroes
38.     TORRENTE BALLESTER, Gonzalo: Donde da la vuelta   
             el aire
39.     ZUNZUNEGUI, Juan Antonio:  La vida sigue


      Sin caer en generalidades imprecisas y mucho menos en análisis atrevidos hay que afirmar un hecho importante: la novela del año sesenta está todavía bajo las formas realistas al uso, heredadas tradicionalmente, y aunque se produzcan experimentos o renovaciones, no serán los más y habrá que esperar años venideros. En cualquier caso, ahí va el comentario de las novelas seleccionadas.
                Un grupo importante tiene como objetivo la intención crítica y reveladora de la sociedad: La mina de A.L. Salinas se inserta en esta línea; un grupo de campesinos en paro deben abandonar su tierra y emigrar a una zona minera con la consiguiente pérdida de raíces y la intención finalmente frustrada de volver al cabo del tiempo. En la novela Salinas hay también “el eco de una inquietud directamente política y conciencia de la explotación  a que el obrero se siente sometido” (1). La tradición que sigue la narrativa de viajes está presente este año con dos títulos interesantes: Campos de Níjar de J. Goytosolo y Caminando por las Hurdes de A.L. Salinas y A.Ferres. El primero es un recorrido del escritor por la región almeriense de modo que el lector reconozca el ambiente, la geografía, lo pintoresco y las tremendas condiciones de vida de los habitantes de esta zona. La segunda sigue estos mismos principios narrativos, generales  para los libros de viajes; destaca el medievalismo rural en que viven los habitantes de las Hurdes. Las descripciones son débiles y lo pintoresco tiene siempre una intención crítica. La vida sigue de J.A. Zunzunegui continúa la línea de su obra anterior La vida como es, de coincidente análisis de la burguesía -pero esta vez provinciana- mueve la obra de R. Nieto La fiebre.
                Coincidente con la novela social en general Una chabola en Bilbao de J.L. Martin Vigil sigue el tema desarrollado en La piqueta de A. Ferres, el año anterior, es decir, el derribo de una caseta del suburbio madrileño  -en este último caso-, frente al paisaje de Bilbao. Sin embargo Vigil sigue derroteros diferentes, siendo finalmente el tema de la caridad el desarrollado cuando observemos al médico ateo pero caritativo  con los habitantes de Aritamendi y al jesuita, fracaso y rechazo por ellos.
                Entre las novelas que tienen de fondo la guerra civil española se encuentran: Encerrados con un solo juguete de J. Marsé, trata el tema de las consecuencias de la guerra en la vida de los jóvenes fracasados, caídos en la inacción. A la vez se transforma en una novela que trata el tema de la lucha o discrepancias entre generaciones, en esta ocasión entre padres e hijos.
                El tema de la guerra  está presente en la obra de Nino Manfredi; incluso en una de las obras más interesantes de este año Réquiem por un campesino español de R. J. Sender. En la primera edición de 1953 aparece con el título de Mosén Millán, si bien con el título señalado es de 1960, por lo que la incluimos en la relación con absoluta maestría y sencillez. Resalta la historia de un sacerdote, el cual, queriendo salvar a un joven del pueblo en los comienzos de la guerra, no consigue evitar la ejecución. Bajo  temática similar se escribió Primera memoria de A.M. Matute (primera obra de la trilogía Los mercaderes), novela de carácter autobiográfico, según una técnica evocativa; en ella una niña recuerda los primeros días de la guerra en Mallorca. Por último, La paz dura quince días de R. García Serrano.
                Las trilogías son un fenómeno narrativo frecuente en la novelística de posguerra. El destino de Lázaro de M. Andújar es la tercera novela de la trilogía Vísperas, que a su vez pretende profundizar en la historia de España de este siglo, al incluirse en el ciclo narrativo Lares y penares. En la novela de Lázaro el tema es el campo y la localización temporal se sitúa en la preguerra española. Torrente Ballester  con Donde da la vuelta el aire escribe el segundo libro de la trilogía Los gozos y las sombras donde narra, a veces con reiteración y morosidad lo individual (enfrentamiento Deza-Salgado) y lo social, político y cultural. Aunque localizada en Galicia, es una interpretación de la sociedad española.
      Dentro de la literatura imaginativa y de aventuras, a veces llamada fantástica, se ha de tener en cuente Solnegro de Baltasar Porcel y Las mocedades de Ulises de Álvaro Cunqueiro, en ésta funde lo que sueña con lo que ha soñado otros, de modo que la historia y la leyenda se unen en un preciosista maridaje plagado de fábulas, con un lenguaje  riguroso, original y minucioso, novela evasiva y de cierto vacío, según alguna crítica, aunque es preciso añadir que en este momento de la narrativa española es una apuesta por la modernización novelesca.
                De tema histórico son: El piquete de José Tomás Cabot, sobre un episodio de la guerra carlista con una documentación histórica, y La verdadera historia de la muerte de F. Franco  de Max Aub, historia-ficción sobre la supuesta muerte del general.



viernes, 25 de mayo de 2012

ÚLTIMO ENSAYO DE F. MORALES LOMAS




Título: Narradores en el umbral (Ensayos de narrativa contemporánea)

Editorial: Ánfora Nova
Serie Ensayo 14
Rute (Córdoba), 2012.
Dibujo portada: Pepe Ponce.
ISBN 978-84-88617-87-3



         Narradores en el umbral. Ensayos de narrativa contemporánea es un conjunto de estudios de novelistas de primer nivel que han cruzado el umbral de un siglo pero también, en tres casos concretos, el umbral de la muerte. Nos referimos a José Saramago, Miguel Delibes y Campos Reina, cuyas obras narrativas seguirán haciendo historia literaria. También es un ensayo que incluye a las nuevas generaciones de narradores que están ahora mismo en proceso creativo. Algunos muy jóvenes, como Isaac Rosa, pero suficientemente alabados por la crítica literaria. E incluso otros, como Muñoz Molina, justamente conocidos en el ámbito mundial. De él hemos abordado una de sus obras  recientes más ambiciosa que permiten adentrarnos en su mundo propio. Amplio y riguroso es el de Mateo Díez, uno de nuestros escritores actuales con la mejor prosa en este nuevo siglo. La labor como crítico, pensador y luchador de Andrés Sorel, uno de nuestros intelectuales más díscolos y fustigadores, es conocida por todos. Y, por último, Salvador Compán, un escritor cuya obra ha recibido muchos elogios y premios, no solo desde que quedara finalista del Planeta sino mucho antes, y cuyas últimas historias hemos abordado con la formalidad de estar ante uno de los narradores que mejor utiliza el español en sus obras.

Índice de la obra:
La narrativa trascendente de José Saramago
El reino de Celama de Luis Mateo Díez
Vida-amor-muerte en Antonio Muñoz Molina
La narrativa comprometida de Andrés Sorel
Salvador Compán o la iconografía estética
La narrativa constructivista de Isaac Rosa
La trilogía del Renacimiento de Campos Reina
La narrativa de Miguel Delibes, un acercamiento general

       

domingo, 20 de mayo de 2012

TEATRO CANÍBAL: EL ENCUENTRO DE MORALES LOMAS

EL ENCUENTRO de F. MORALES LOMAS 
Primer Accésit del Premio de Teatro Moreno Arenas



Morales Lomas en el III Premio de teatro José Moreno Arenas




Las páginas críticas que puede leer a continuación pertenecen al estudio de
Juan José Montijano Ruiz, profesor de la Universidad de Granada, sobre la 
obra "El encuentro" del escritor F. Morales Lomas

Últimas representaciones del TEATRO CANÍBAL DE MORALES LOMAS


REPRESENTACIÓN EN OLVERA (VALENCIA)



El próximo viernes 14 de Octubre el grupo de teatro local, Traspunte Teatro presenta la obra “Valium 400″. La obra es un montaje original de la compañía basado en textos de F. Morales Lomas de su libro Caníbal Teatro.
Sobre la Obra:
Fiel al esperpento valleinclanesco y a la impronta del teatro del absurdo de Miguel Mihura, Caníbal Teatro reúne gran parte del teatro breve de F. Morales Lomas.
Un teatro que toma conciencia de la realidad, apretando las mandíbulas, aprisionando a su presa, deglutiéndola, saboreándola en el mayor refinamiento dramático. Bacanal mágica en la que todos somos devorados por todos,somos al mismo tiempo presa y cazador, en lo vorágine de la sociedad que nos ha tocado vivir. Nos hemos convertido en: caníbales culturales, caníbales afectivos, caníbales enamorados de nosotros mismos y de todo lo que nos rodea.
Los personajes pasan de una situación a otra en clave de humor, recorriendo realidades y problemas de nuestros días: el paro, la inmigración…
Teatro: Valium 400
Compañía: Traspunte Treatro
Lugar: Casa de la cultura de Olvera
Fecha: Viernes 14 de Octubre


REPRESENTACIÓN EN CARCAR

http://www.villadecarcar.org/_recursos/doc/documentos/Teatro%20Falces.pdf


REPRESENTACIÓN EN NAVARRA


Centro Cívico Pedro Iturralde
Plaza de la Cruz, 2, Falces
organizador:
Categoría:
Fecha:
04 de noviembre del 2011 Viernes a las 21:30
05 de noviembre del 2011 Sábado a las 21:30 
Público:
Todos los públicos
En Halokestamos hacemos nuestras estas palabras de F. Morales Lomas al realizar este montaje. Queremos absorber la realidad y mostrarla en el escenario.
Pero nos encontramos con que nada es lo que parece: "Las cosas van cambiando; mas hay otros que dicen que se van disfrazando" Y cuando retiramos ese disfraz vemos que los ricos siguen siendo ricos y despreciando a los pobres; que hay hombres que maltratan a mujeres; que hay mujeres depredadpras de hombres para conseguir seguridades; que vas sano a un hospital y sales con lo que no quieres; que los feos tienen menos suerte que los guapos; que un catedrático tiene más dignidad que una auxiliar...
En fin, que aquí no cambia nada si no lo haces cambiar.

REPRESENTACIÓN EN DONOSTIA

"Canibal Teatro"

Tipo de Acto: Teatro
Protagonistas: Binahi S.L.
Fecha: 24-05-2010
Hora/Horario: 20:00
Lugar: Teatro Principal de Donostia (Antzoki Zaharra). Calle Mayor, 1, Donostia-San Sebastián (Guipúzcoa)
Idioma: Castellano
Precio: 3 €
XXIIª Muestra de Teatro Joven

La creación literaria y el escritor

La creación literaria y el escritor
El creador de libros, pintura de José Boyano