viernes, 12 de octubre de 2012

PRESENTACIÓN DE "PUERTA DEL MUNDO" DE MORALES LOMAS EN SEVILLA

Martín Lucía (editor de Ediciones En Huida), F. Morales Lomas y Rafael de Cózar


(Escrito de presentación en Sevilla, 10 de octubre de 2012, Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, 20:00 h.)


PUERTA DEL MUNDO DE F. MORALES LOMAS

RAFAEL DE CÓZAR


          Imitando al Rey diré que me llena de orgullo y satisfacción presentar este libro de mi buen amigo Paco Morales Lomas, un autor versátil que ha publicado con acierto en poesía, narrativa y teatro, siendo además un excelente crítico y ensayista, con una obra ya extensa en todos esos campos, producto de su envidiable capacidad de trabajo.
     Sabedores de ella, un grupo de escritores confabulamos contra él hace unos años hasta lograr que aceptara la presidencia de la asociación de críticos andaluces, lo que fue un acierto constatado, al menos por todos nosotros.
       No voy a entrar en su extensa bibliografía y su muy premiada trayectoria profesional que pueden encontrar en Google. Tan sólo señalar que pertenece a ese relativamente novedoso clan de escritores-profesores que tiene en Andalucía tantos nombres destacados, desde Antonio Carvajal a Luis García Montero, Jiménez Millán, o Álvaro Salvador, Ramírez Lozano o Manuel Jurado, y narradores como Vaz de Soto, Eslava Galán, o Salvador Compán, por citar sólo unos pocos ejemplos. Este fenómeno me parece interesante, pues en algunos casos, como fue el mío, la aspiración de ser escritor es lo que nos hizo estudiar humanidades y dedicarnos a ellas profesionalmente.
         Sólo en el género poético tiene Paco más de quince libros publicados, contando sus antologías y plaquetas y no menos extensa es su producción narrativa, ensayística o teatral, como ya señalamos.


F. Morales Lomas

          Puerta del mundo, el libro que hoy presentamos, es evidentemente una obra de madurez, no sólo literaria. Creo que Paco ha condensado oportunamente estos tiempos de crisis, y él mismo se encuentra, según se deduce del libro, en esa etapa en al que el futuro te lleva a sumir el pasado, con sus dudas y sus héroes ya vencidos, o las perspectivas que no se cumplieron, el mundo por el que luchábamos, pero también con nuevos sueños por vivir, aun sabiendo que son sueños.
         En el libro hay algo de desolación, producto del compromiso, la tensión entre la realidad y el deseo, que diría Cernuda. Manuel Mantero solía preguntarse la razón por la que los poetas andaluces somos tan tristes, pero si algo de razón tiene, creo que habría que matizar que es una tristeza que viene del conocimiento de la realidad, que sin embargo asume, como refleja el flamenco, donde raras veces se acude a la rebeldía manifiesta, o se entra en detalles, pues ya al mostrar ya se está denunciando.
       En muchos de los poemas de este libro se refleja la idea de que, aunque ya “la vida es un dulce sol de otoño”, hay que seguir para “respirar la mansa luz que llega con el alba”. Buero Vallejo solía decir que la literatura de evasión, contra lo que puede parecer, es la realmente pesimista, mientras el drama siempre esconde denuncia, siempre aspira a una solución.
          La naturaleza, el paisaje está muy presente en los poemas de Paco y viene a ser el marco a través del cual se expresa el sentimiento, el estado de ánimo del poeta. El mar, las montañas, las nubes, los pájaros, el jardín, la lluvia, son los rostros de ese mundo cuya puerta es el ansia de comprender, de entender, la poesía como forma de conocimiento, de indagación en el sentido de la vida y de la muerte, pero con ese pragmatismo tan andaluz que asume lo que vendrá: “No hay que precipitarse/ en el vacío/, ya se precipitará él en nosotros”.
        El libro no es efectivamente la puerta que tenemos y desdende la que observamos el mundo, sino la puerta que buscamos, la puerta que quisiéramos abrir, es decir, la poesía como permanente búsqueda del conocimiento de la realidad y su interpretación, lo que permitiría transformarla.  En sus poemas se evidencia la crisis en la que estamos, pero obviamente no es la crisis económica, sino algo más importante, la crisis espiritual, existencial de la época en que vivimos. No se olvide que Paco pertenece a esa misma generación de los que teníamos un frente común, un sistema contra el que luchar, pero tal vez habría que decir lo que el poema de Machado, “Una España joven”:
Y es hoy aquel mañana de ayer… Y España toda,
con sus sucios oropeles de Carnaval vestida
aún la tenemos: pobre y escuálida y beoda;
mas hoy de un vino malo: la sangre de su herida.
       Ese desaliento, a veces evidente en los poemas de este libro, es el acicate para seguir investigando, buscando, es decir, viviendo. Si ya la infancia es un sueño, con lo que pudimos y no pudimos realizar, también queda un futuro, una puerta a ese mundo que puede llegar a ser lo que ahora soñamos. Por eso no es un tipo de poesía pesimista, porque el pesimismo es pasivo, invita a dejar las cosas como están.
       Y este es un punto más o menos constante en la poesía de Paco Morales Lomas. El compromiso humano, sabiendo además que no vale por sí mismo en la poesía, y que esta tiene que funcionar como tal, algo en lo que parecen coincidir la mayoría de los poetas andaluces. Si no hay poesía, el compromiso se diluye…

Martín Lucía, Morales Lomas y Rafael de Cózar

Pilar P. Esteban, F. Morales Lomas, Rafael de Cózar, Natalia y Rosa Díaz
F. Morales Lomas, Pilar P. Esteban, Lorena Morales 

domingo, 7 de octubre de 2012

Presentación Puerta del mundo en Sevilla

Podéis adquirir ejemplares de nuestras obras a través de
ventas@edicionesenhuida.es y/o teléfono 615 216 639

martes, 2 de octubre de 2012

ENTREGA PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA DE TEATRO


Remedios Sánchez (secretaria de ADICTA), F. Morales Lomas (vicepresidente de ADICTA), Julio Martínez Velasco (II Premio Andalucía de la Crítica de Teatro 2012), Manuel de Pinedo (dramaturgo homenajeado), José Moreno Arenas (I Premio Andalucía de la Crítica de Teatro 2011) y José María Guadalupe (vicepresidente de la Diputación de Granada)



VÍDEO SOBRE LA ENTREGA DEL PREMIO

(la información que sigue es ofrecida por TERRA)

Los Premios Andalucía de la Crítica reconocen la labor de José Moreno Arenas y Julio Martínez Velasco 

El Palacio de los Condes de Gabia ha acogido la entrega de los Premios Andalucía de la Crítica en la modalidad de teatro que han recaído en José Moreno Arenas, en la convocatoria correspondiente a 2011, y Julio Martínez Velasco, que ha sido galardonado este año con estos premios que entrega la Asociación Andaluza de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales.


Los dos escritores han podido recoger sus premios, sendas reproducciones de la escultura Máscaras, creación del artista granadino César Molina. El acto, que ha estado presidido por el vicepresidente del área de Presidencia, José María Guadalupe, ha rendido homenaje a la trayectoria del dramaturgo accitano Manuel de Pinedo a quien Guadalupe ha incluido dentro de la nómina de autores destacados del teatro contemporáneo granadino. El vicepresidente ha abogado, en un breve discurso de clausura del acto, por continuar 'trabajando por nuestro teatro en Granada, Andalucía y España para fomentar la creatividad en la dramaturgia, que no pasa por su mejor momento, e ir limando esa propensión quizá abusiva a repetir obras que han perdido con el tiempo sabor o sentido, y a recurrir a autores extranjeros para representar sus obras sobre las tablas de nuestros teatros'.
'La Diputación está cerca, como no puede ser de otra forma, de los dramaturgos de la provincia cuya contribución al teatro contemporáneo español no ha sido siempre bien reconocida', ha aseverado también José María Guadalupe que ha recordado la figura de José Martín Recuerda y la divulgación del teatro de Federico García Lorca por los pueblos granadinos gracias al proyecto 'El espíritu de La Barraca'. Guadalupe ha felicitado a los galardonados después de ensalzar la tarea de los críticos teatrales cuya tarea, en su opinión, 'es hoy más importante que nunca dentro de un ámbito en el que a veces estamos tentados de confundir lo regular con lo bueno e incluso lo malo con lo excelso'. El vicepresidente también ha tenido palabras de reconocimiento para la Asociación Andaluza de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales, y el trabajo desinteresado de expertos como Remedios Sánchez o Francisco Morales' quienes han participado en el acto de hoy como secretaria y vicepresidente respectivamente de la asociación.
El I Premio Andalucía de la Crítica 2011 ha correspondido al libro 'Pulgas dramáticas', de José Moreno Arenas (Ediciones de Gestos) debido a que, según reconoció el jurado, 'variedad formal, espíritu crítico, actualidad y modernidad concurren en estas minipiezas que son un género dramático en sí mismo creado por Moreno Arenas, que apuesta por un diálogo teatral silencioso con el espectador, lleno de sugerencias y simbolizaciones, para las que se complace con el minimalismo formal de los gestos y la tenue línea de la imperceptible palabra junto a la agudeza del espectador. Teatro de la conciencia, teatro del momento para gente con prisas, pero también de la reflexión de lo que somos y el lugar adonde vamos' y a que 'las veinte minipiezas reunidas en el libro son una interesante muestra de la autoridad creadora que José Moreno Arenas manifiesta sobre el teatro mínimo. Da igual que el texto sea dialogado, monologado o gestual; sus pulgas dramáticas contienen, pese a la brevedad, todos los elementos necesarios para que sean consideradas Teatro: no sólo los clásicos planteamiento, nudo y desenlace, sino que en ellas hallamos también causa, efecto, conflicto, catarsis, etc. José Moreno Arenas se revela en estas pulgas como un incomparable maestro de la capacidad de síntesis y tiene la habilidad de incluir en tan corta escenificación las tres constantes que dan sello a su dramaturgia toda: el inconformismo, la provocación y el desenmascaramiento. Hay en las pulgas un desafiante 'escribir contra el público', pero con ello no hace sino, de manera respetuosa, estimular la imaginación del lector/espectador.
José Moreno Arenas (Albolote, Granada, 1954) está considerado como uno de los referentes obligados del teatro breve y mínimo español contemporáneo.
El II Premio Andalucía de la Crítica 2012 ha recaído en Julio Martínez Velasco por su obra 'Teatro de la libertad: sofocado en el franquismo' (Diputación Provincial de Sevilla). Se trata de un 'libro de gran variedad formal y enorme riqueza de situaciones y propuestas escénicas que conforman perfectamente el espíritu de una época desde una actitud crítica y comprometida. Sus múltiples registros y su sabiduría en la construcción de personajes y situaciones que van desde la comedia a la tragedia y desde el ámbito jergal al más literaturizado permiten hablarnos de un escritor versátil y rico en los detalles y en los matices a la hora de profundizar en el ser humano, ofreciendo siempre una impronta personal y una creación original y propia que nos permite hablar de uno de los referentes del teatro sevillano actual' y a 'su importante labor de recuperación de un teatro que padeció la represión de la censura franquista, con la consiguiente labor de rescate de un espacio de la memoria cultural y social. Hay que destacar la abundante documentación y la importante labor de investigación del autor así como la contextualización de las obras recuperadas, de sus apartados y la reseña de la acción censora, de las maneras y formas en las que los autores burlaron un régimen y su acción sobre el teatro. El estudio también destaca el valor de lo censurado, porque subraya aquello que era ofensivo para el régimen. Este título consigue dar luz a todo un teatro sobre el que se había echado el telón del silencio y al fin dar voz a unos autores que permanecían en el olvido, esa generación perdida que destaca Julio Martínez Velasco'.
Julio Martínez Velasco (Sevilla, 1925), es escritor y periodista. Ha cultivado todos los géneros literarios, habiendo publicado alrededor de medio centenar de libros. Galardonado con más de una treintena de premios, es ante todo un hombre de teatro, al que ha dedicado gran parte de su vida, y no sólo como dramaturgo, sino también como crítico, ensayista e historiador. Su labor como crítico teatral en el diario ABC desde 1968 ha sido y es muy elogiada por los hombres y mujeres de las artes escénicas.
La Asociación Andaluza de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales, de reciente creación, nació con decidida vocación de aglutinar bajo un mismo 'paraguas' a dramaturgos, investigadores y críticos de la escena andaluza, y así poder luchar por la recuperación del teatro como uno de los géneros literarios por excelencia, junto a la poesía y la narrativa. Su finalidad básica es la defensa de su ámbito social y profesional para el desarrollo, en sus múltiples manifestaciones, de la cultura en general y del teatro en particular. Asimismo, consciente del rico legado cultural de las ocho provincias, promoverá de forma primordial y preferente la creación teatral de los dramaturgos andaluces, los estudios teatrales de los investigadores y críticos andaluces y los realizados sobre autores de la comunidad.


IMÁGENES DE LA ENTREGA DEL PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA DE TEATRO




F. Morales Lomas, J. Moreno Arenas, José María Guadalupe y Remedios Sánchez
F. Morales Lomas, José María Guadalupe y Remedios Sánchez
Imagen del Salón de Actos de la Diputación de Granada (Cultura)



ENTREGA I y II PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA 2011 y 2012 EN LA MODALIDAD DE TEATRO
(Granada, Palacio de los Condes de Gabia (Granada).
28 de septiembre de 2012, a las 20:00 h.


ILMO. SR. VICEPRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE GRANADA
ILUSTRÍSMAS AUTORIDADES
SEÑORAS Y SEÑORES
AMIGOS Y AMIGAS

      En  nombre de la Asociación Andaluza de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Literarios quiero darles las gracias por su asistencia y asimismo quiero darles las gracias a la Diputación de Granada, que nos apoya en este premio, y al escultor D. César Molina que ha tenido a bien crear esta magnífica obra para esta causa.

         Hoy nos ha concitado aquí la entrega del I y II Premio de la Andalucía de la Crítica de Teatro concedido en su edición de 2011 a José Moreno Arenas y en la de 2012 a Julio Martínez Velasco; y también rendir homenaje al dramaturgo Manuel de Pinedo García a los que damos la enhorabuena desde esta tribuna. Después de la brillante disertación de los que me han precedido sólo quiero felicitar a los premiados y agradecer a Manuel de Pinedo sus palabras y su presencia en este acto.

        La Asociación Andaluza de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales es una organización sin ánimo de lucro nacida en esta ciudad el día 22 de diciembre de 2011, y que con estos premios trata de echarse a andar teniendo como objetivo la defensa de su ámbito social y profesional para el desarrollo, en sus múltiples manifestaciones, de la cultura en general y del teatro en particular, atendiendo a los intereses profesionales de los dramaturgos, investigadores y críticos teatrales y, teniendo en cuenta el rico legado de la cultura andaluza, va a promover la creación teatral de los dramaturgos andaluces, los estudios teatrales de los investigadores y críticos andaluces sobre los autores de teatro.

         Hay muchas cosas por hacer en Andalucía en el ámbito teatral. En el Encuentro de escritores en Antequera de enero tuve ocasión de coordinar una mesa dedicada al teatro andaluz actual y entre las conclusiones llevadas a cabo hemos de señalar las siguientes:

1.      No se dan convenientemente las condiciones para que los escritores de teatro actuales que, en muchos casos, han sido premiados en concursos teatrales importantes, tengan la posibilidad de llegar a los escenarios profesionales.
2.      La difusión del teatro: habría que reforzar esa presencia con la propagación de las obras de estos autores a través de un marco que permita que sus textos literarios puedan ser leídos, trabajados o representados por el alumnado.
3.      Hay serias dificultades para ser dadas a conocer las obras teatrales, así se cree conveniente la formación de una base de datos digitalizada de textos teatrales (en pdf) y grabaciones de obras estrenadas que permita al ciudadano tener acceso a una base documental de primer nivel.
4.      El teatro aficionado es uno de los motores de la actividad creadora y de difusión teatral tanto en el ámbito escolar como fuera de él, sin embargo hay una necesidad de elaborar una normativa que regule las necesidades que existen en el sector sobre formación, uso de locales, promoción de este teatro aficionado, dotación de medios
5.      Se ha observado que hoy día el microteatro posee una extraordinaria presencia en muchos ámbitos y desde la televisión pública se podría potenciar especialmente.

        En tiempos de crisis se tiene el deseo de considerar el teatro “como un lujo cultural por los neutrales”, en palabras de Celaya. El teatro no es un lujo, la cultura no es ningún lujo. Ya dijo Antonio Machado en su Juan de Mairena que la cultura es un despertador de la conciencia y de la evolución del hombre: «tesoro de conciencia vigilante». Y ¡ay de aquel pueblo que desdeña su cultura! Y añadía D. Antonio: «Llamad a la puerta de todos los corazones, de todas las conciencias». El teatro y la cultura en general han de ser para todos y para cada uno de nosotros y nosotras. Y no se ha de tener miedo si mañana un vendaval de cinismo y elementalidad sacude el árbol de la cultura.
      
        Finalmente decir que con estos premios deseamos llamar la atención al público en general sobre el dramaturgo andaluz, a veces ese gran olvidado, y todo lo que se haga con ello por favorecer también una dinámica económica-cultural más expansiva beneficiará a todos: a la economía y al pensamiento, a las  capacidades y sinergias que  este proceso generará.

                  
                                   Muchas gracias.
(Discurso pronunciado con motivo del  premio por F. Morales Lomas)


PÁGINAS DE INTERNET QUE DAN LA NOTICIA




domingo, 23 de septiembre de 2012

PUERTA DEL MUNDO, NUEVO LIBRO DE MORALES LOMAS




Puerta del mundo de F. Morales Lomas, Ediciones En Huida, Sevilla, 2012



 Próximas presentaciones:

MES DE OCTUBRE. PRESENTACIÓN EN SEVILLA: Día 10. Lugar: Salón de Actos del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla (Calle Sierpes, 65). Estará acompañado por el escritor y catedrático de la Universidad de Sevilla Rafael de Cózar, que presentará la obra.

MES DE NOVIEMBRE. PRESENTACIÓN EN MÁLAGA: Día 20. Lugar: Salón de Actos del Ateneo de Málaga (Calle Compañía 2). Lo acompañará la escritora y profesora titular de la Universidad de Málaga Rosa Romojaro, que presentará la obra.

MES DE NOVIEMBRE. PRESENTACIÓN EN CÓRDOBA. (Pendiente de fijar la fecha y el lugar). Lo acompañará el escritor y secretario de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios, el catedrático de Lengua castellana y literatura Manuel Gahete, que presentará la obra.


LUGAR DONDE SE PUEDE ADQUIRIR EL LIBRO: EDITORIAL EDICIONES EN HUIDA: http://www.edicionesenhuida.es/
eeh@edicionesenhuida.es


Puerta del mundo, publicado por la editorial sevillana Ediciones En Huida, en su colección Crepusculario, 2012, es de un libro de poesía con el que Morales Lomas vuelve al género tras La última lluvia (Ediciones Carena, Barcelona, 2009) y Elogio de la rutina (Ayuntamiento de Roquetas de Mar, Almería, 2010).

Con Puerta del mundo F. Morales Lomas ha querido adentrarse en la problemática de la sociedad actual, en sus contrariedades más candentes, en la falta de perspectiva y en los procesos de configuración de un tiempo nuevo en relación con un pasado que había creado otras expectativas. Estamos ante el fin de una época y el comienzo de otra en la que el naufragio y las dudas se han instalado junto con el miedo al futuro. El hombre  y la mujer actual están siendo dotados para el miedo. Y el poeta no puede permanecer ajeno a este mundo en explosión. Existe una historia atrás, una historia que habíamos inventado, quizá una historia falsa. Entre falsedades y construcciones históricas se mueve este libro que aspira a una nueva educación de la subjetividad y que puede resultar desolador por instantes y otras emotivo e inquietante. 

         El lector nunca permanecerá ajeno a una poesía que se ha sostenido siempre por las ideas que irradian toda su trayectoria: EL HUMANISMO SOLIDARIO. 
         Una lírica de compromiso, una lírica de solidaridad y una lírica de humanidad. Siempre ha sido necesario crear una nueva educación de la subjetividad que contemple con otros ojos la búsqueda de caminos que den respuestas diversas y adaptadas a los tiempos que nos han tocado vivir. 
          Tiempos de zozobra e impostura en que la globalización y la despersonalización han creado nuevas formas de dependencia y esclavitud ante las que es indispensable dar respuestas que tengan una consideración sociocultural, ética, pedagógica y antropológica como diría Foucault. Se necesita, en definitiva, una reconquista del ser.
          El individuo ha perdido su libertad y su identidad. De ahí la necesidad de construir una nueva subjetividad, una nueva educación social que le dé sentido a su existencia. Y se necesita que la ética vuelva a reconectarse con la estética; que el ser como entidad individual-colectiva vuelva a tener un significado poético antes que científico, un asombro y un misterio antes que una certeza.



Hoy quiero confesarles
mi fragilidad de cuento de hadas,
lo trasparente que puede 
resultar el vértigo de la vida.
La indeterminación como causa.

Quizá por esa necesidad
que tenemos
de llamarnos hombre o mujer
y esparcir nuestro olor a puerta cerrada.

Un mundo que gira
dentro de otro, y a la espera.
Un mundo insatisfecho
que sostiene el asombro.
Antes, el miedo a la luz,
después, el miedo a tanta claridad.
Y siempre la necesidad 
de encontrarnos en un punto,
esa vieja melancolía de los locos.

(F. Morales Lomas, Puerta del mundo, Ediciones En Huida, Col. Crepusculario, Sevilla, 2012)






jueves, 20 de septiembre de 2012

EL CONSEJERO DE CULTURA Y DEPORTE Y LA AAEC Y LA ACE-ANDALUCÍA



José García Pérez (presidente de la ACE-Andalucía), Luciano Alonso (Consejero de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía), F. Morales Lomas (presidente de la AAEC) y Montserrat Reyes (Secretaria General de Cultura de la Junta de Andalucía)
Sevilla, 19 de septiembre de 2012, Consejería de Cultura.



ENCUENTRO DE LA AAEC Y LA ACE-ANDALUCÍA
CON EL CONSEJERO DE CULTURA Y DEPORTE,
D. LUCIANO ALONSO ALONSO



Redacción

     A las once de la mañana del miércoles 19 de septiembre de 2012, en la sede de la Consejería de Cultura de Sevilla, han tenido un encuentro el consejero de Cultura y Deporte, D. Luciano Alonso Alonso, acompañado por la secretaria general de Cultura, Dª Montserrat Reyes Cilleza, con los presidentes de la Asociación Colegial de Escritores-Andalucía (ACE-Andalucía), D. José García Pérez,  y de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios (AAEC), D. Francisco Morales Lomas, las dos asociaciones andaluzas que reúnen a la mayor parte de escritores y escritoras de Andalucía.

           En el encuentro, que ha sido bastante cordial, los representantes de los escritores/as han expuesto una serie de peticiones como la creación de una Mesa Andaluza por la Cultura, un sistema que permita el conocimiento de la obra literaria de los escritores/as andaluces en los centros educativos y universidad, la promoción de las obras de estos autores/as, la celebración anual de un encuentro de escritores/as y otras peticiones que tienen que ver con la participación de ambas asociaciones en eventos como las Ferias del Libro, el Observatorio Andaluz de la Lectura…

             Se trata de una serie de demandas que en su momento realizaron al presidente de la Junta, D. José Antonio Griñán, y a las que, algunas de ellas (como el mantenimiento de la Consejería de Cultura), respondió favorablemente en carta enviada a los presidentes de la AAEC y de la ACE-Andalucía, como en su momento se informó a los asociados/as.

           Ambas asociaciones han querido retomar este diálogo iniciado con la Junta en la etapa anterior e interrumpido por las elecciones andaluzas celebradas en marzo.

            El consejero ha acogido estas propuestas favorablemente y les ha expresado que, a pesar de los recortes existentes y las dificultades de financiación, es voluntad de la Junta de Andalucía retomar ese diálogo y llevar a cabo una serie de reuniones en Málaga donde se irían concretando algunas de las ideas que tiene la consejería y que comparte en algunos casos con la AAEC y la ACE-Andalucía.

            El consejero también ha agradecido a estas asociaciones su trabajo y se ha mostrado siempre partidario de llevar a cabo una serie de políticas culturales que pongan en valor determinados espacios culturales. Y se ha referido en concreto a los teatros romanos que existen en la comunidad autónoma, que podrían ser un lugar magnífico para eventos teatrales, poéticos, etc. que les devolvieran a la ciudadanía un espacio en el que se han invertido muchos recursos. También ha hablado de la importancia del libro digital y la necesidad de su promoción, ha expresado su desazón por la subida del IVA a la cultura y ha manifestado el interés de la consejería en algunos países hispanoamericanos para la promoción del libro y la cultura…

          En este encuentro también han aludido estas organizaciones a los eventos que llevan a cabo, el Premio de las Letras Andaluzas “Elio Antonio de Nebrija”, organizado por la ACE-Andalucía, y el Premio Andalucía de la Crítica organizado por la AAEC desde hace XVIII años y la necesidad de que la Consejería de Cultura siga colaborando con estas organizaciones en su mantenimiento.

           El consejero ha tenido en cuenta todas estas peticiones que irá estudiando y sobre las que estas organizaciones tendrán una respuesta.



viernes, 7 de septiembre de 2012

La poesía de Francisca Aguirre por Morales Lomas





            Francisca Aguirre, merecido Premio Nacional de Literatura en 2011, se define como “asombro alucinado,/ un extraño animal que bebe tiempo”.  Por eso su lírica no es ajena a su amigo Luis Rosales y a Antonio Machado, herederos del tiempo, de esa existencia que poco a poco nos viste y desnuda jugando con nosotros en un círculo terrenal e infernal.
          Su lírica nace de sí misma, de sus vivencias, de su propia realidad, lo que le permite decir que escribe haciendo las camas, yendo al mercado, todo sin dejar de versificar, al revés de esos otros poetas que necesitan soledad y silencio.  Posee la cotidianidad, se adentra en lo diario, acostumbrado y frecuente… y alcanza su inmanencia al imbuirse de una suerte de romanticismo ético y cívico conmovedor que nos reconforta con su estética honorable y honesta. 
           Pero también hay en su poesía una búsqueda del conocimiento como en Pavana del desasosiego (1999), un adentrarse en la razón última del ser y en ese secreto de jardines ocultos y heridas absurdas como en La herida absurda (2006).
          Una poesía para la emoción porque inquieta, turba, conmueve. Una poesía para la comprensión del mundo porque nos ayuda a la reflexión y a no dormirnos en los desperdicios del ser como en Nanas para dormir desperdicios (2007) y valorar la vida en su justa dimensión.
          Una poesía que nos recuerda a la muerte y su tranquila espera o avanza hacia el interior aceptando el milagro de la vida (“Esta terrible vida a la que amamos tanto”), mientras la historia de su anatomía crece con la piedad y los años en esa línea temporal que tanto sabe de derrotas, aunque vibre la esperanza al fondo en las singladuras del camino, como acicate para andar la dura jornada como en Historia de una anatomía (2010).

Francisca Aguirre

          Siempre existirá en su lírica el asombro, el teatro del mundo y sus imposturas y el consuelo de las lágrimas.
           La infancia, la familia, el corazón (“El puto corazón/ está ya de vuelta de todo/ hasta de las metáforas”)… y siempre la eficacia sensorial y serena de la música como en su libro La otra música (emblema del espacio privado pues "es artesana/ y con su aguja y su dedal/ y un hilo como el tiempo/ zurce los huecos que segrega la lejanía)… y el mar, el teatro de la vida, la tiranía de la memoria…
             Y la palabra, que sabe a confidencia y a discreta reflexión, como la de una convencida machadiana que sabe conciliar las usurpaciones con las victorias, los dolores de la memoria con el flujo sanguíneo de la vida y su profunda verdad, esa que tanto daño hace porque de ella nadie nos salva.
            La condición humana siempre ha sido una buena razón para sus versos irónicos y envolventes que entran en el pensamiento y lo mantienen en una permanente inauguración.
            Francisca Aguirre ha sido una suerte de Penélope trasladada a la realidad española de la posguerra en Ítaca (1972) con el naufragio, la búsqueda de la esperanza, la contemplación del mundo y su lucha desde una perspectiva claramente crítica y comprometida; o ha tomado al padre asesinado por la dictadura como centro de sus versos dolientes y desgarrados en Los trescientos escalones (1977).
          En definitiva, una lírica efusiva, sincera, reveladora, sensitiva, donde se observa la profundidad en las raíces del ser, en la esencia de las cosas, en el flujo hirviente y amplio de los sentimientos, una lírica que crea enervados estados de ánimo en el lector y en el que propone la escritora la necesidad de reinventar, de reconstruir un mundo de nuevo. 

miércoles, 22 de agosto de 2012

LOS HUECOS DE LA MEMORIA DE RAFAEL DE CÓZAR POR MORALES LOMAS








           Hace unos meses, en el número 1 de su Colección Crepusculario, Ediciones en Huida (Sevilla) publicó Los huecos de la memoria (con prólogo de Andrés Sorel) del escritor y pintor Rafael de Cózar, catedrático de la Universidad de Sevilla y durante veinte años  presidente de la Asociación Colegial de Escritores de España (Sección Andaluza).
          En el pasado he tenido ocasión de trabajar su obra narrativa El Motín de la Residencia (1978), El corazón de los trapos (1996), novela, y Bocetos de los sueños, (2001), relatos, sobre los que publiqué un buen número de páginas en mi ensayo Narrativa andaluza fin de siglo 1975-2002 (Ed. Aljaima, Málaga, 2005). También he trabajado su obra poética (tanto cursiva como visual) y lo incluí en su momento en la obra Entre el XX y el XXI. Antología de la poesía actual en Andalucía, Volumen I, (Ed. Carena, Barcelona, 2007). También conozco suficientemente su labor como ensayista (es uno de los escritores más importantes sobre vanguardias en España) y como crítico literario y difusor de la cultura andaluza. Rafael de Cózar es uno de los grandes referentes actuales de la literatura andaluza y un gran difusor de la misma.  Además, a toda esta labor creativa e intelectual me une una enorme simpatía por su forma de ser y por su bonhomía y sencillez intelectual.

          Los huecos de la memoria es la última obra poética que reúne tanto poesía discursiva como visual: lo que ha sido su labor habitual durante toda su vida. En ella el amor y la mujer como símbolos establecen las coordenadas de su creación.
          Fiel a su vocación como investigador y docente en “Unas notas introductorias” nos aclara algunas ideas sobre el origen de estos versos y su razón de ser última. Sabemos por ellos que estos poemas fueron elaborados entre 1977 y 1980 en dos partes inéditas hasta ahora, salvo algunos poemas sueltos publicados en revistas y antologías. Históricamente fue escrito al mismo tiempo que su obra en prosa El corazón de los trapos (Premio Internacional de novela Vargas Llosa), una novela que sería la versión prosificada de estos versos. Como en su momento decíamos, El corazón de los trapos es un monólogo interior en el que el protagonista elabora un escrito al alimón entre el ensayo, el diario, la crónica y la ficción sobre el tema del amor, encerrado en su ático-prisión sevillano (“Este es el escenario de los olores, el barco encallado de mi torre en el nocturno petróleo de la calle, las ventanas abiertas, siempre abiertas”, p. 135), tras la separación de su compañera. Pero también es una introspección de sí mismo, sobre la existencia y sobre el papel que ocupamos en el mundo. A través del libre fluir de conciencia va surgiendo el magma de la memoria para, a continuación, iniciar un viaje a Francia que le haga racionalizar su experiencia amorosa. Los símbolos se suceden en esta novela donde los recursos a lo experimental son constantes, desde el cambio en la tipografía de los signos, las contigüidades sonoras, la introducción de dibujos con cuerpo humano siempre presente, la ruptura del discurso lineal, la interpolación de digresiones, la alternancia de mayúsculas y minúsculas con valor expresivo, las onomatopeyas, la aparición de notas a pie de página, la asociación entre la ficción y la realidad, la metaliteratura, lo consciente y lo inconsciente, la apoyatura en los sueños y los recursos a los grandes símbolos del surrealismo y de la ruptura del lenguaje…  Esta novela se publicó veinte años después y estos versos de Los huecos de la memoria se han publicado pasados los treinta años después de su escritura en los primeros años de la Transición española. Cózar afirma que su centro es la temática amorosa desde la experiencia de la pérdida amorosa.        En el Prólogo Andrés Sorel hace una amplia reflexión sobre algunos antecedentes escriturales de Cózar, nos habla de su amistad y de su lírica. Entre otras cosas nos dice que en Rafael de Cózar “escribir, vivir, amar y luchar con la angustia de crecer hacia la muerte es una constante que cuando se profundiza en su compañía, más allá de la risa, el chiste fácil que explota en la reunión festiva, se encuentra agazapada en esa soledad que en el fondo siempre le acompaña en sus largas duermevelas, en los presentimientos que guarda celosamente en su más recóndita sensibilidad”. Nos habla también de su soledad, del sentido de la poesía, del simbolismo, del surrealismo, impresionismo y experiencia humana de su obra y del protagonismo del lector en la misma, así como de la fusión entre vida y poesía.          Pero, en última instancia, como dije en su momento, continuamente aseveré que la lírica (visual o no) de Rafael de Cózar está transida de la experiencia amorosa: su homenaje a la existencia trasciende como retórica de esa experiencia que convierte al ser humano en un cúmulo de sensaciones placenteras, nostalgias, tristeza y recuperación de la memoria en un trasiego donde los afectos son el límite de la razón, siendo la apertura hacia las corrientes expresivas un baluarte formal de primer orden que le permite vivir desde la heterodoxia su labor creativa y ajeno al concierto reinante.
           Cózar ha sido un verso suelto en la poesía andaluza contemporánea que tendría acaso parangón con su querido amigo Carlos Edmundo de Ory (Dios los cría y ellos se juntan), aunque en Ory los formalismos muchas veces han jugado en contra de su intensidad poética, pues a veces ha podido suceder que a pesar de su grandeza como vate, las hojas han podido perder de vista el bosque. En su poesía discursiva la influencia del surrealismo así como del Postismo español se traduce en el mantenimiento de elementos métricos y rítmicos dentro del poema libre. En la producción plástica se mueve entre el impresionismo, el expresionismo y el surrealismo,  al igual que la actividad como poeta discursivo, por lo que los dos códigos guardan aún cierta relación con cada una de las tradiciones, plástica y literaria.

Rafael de Cózar
         En Los huecos de la memoria, Cózar, tomando como antecedente poético a Bécquer, del que se aparta en casi todo (pero del que conserva su espíritu y un neorromanticismo de nuevo cuño que siempre estará presente en su obra, amén de una musicalidad en los últimos versos que parece dejarnos un mensaje definitivo, casi como en Bécquer) construye el cancionero de la ausencia de amor. Desde el yo-poeta, desde el yo-artista, que no desde el yo-real (como se encarga de recordarnos) crea una obra para la nostalgia y también para el desvelo, el desconsuelo y el desconcierto, en incluso para la muerte.
         La ninfa Eco toma como símbolo los dos apartados del libro en su poesía discursiva: “La copa de los ecos” y “La sombra de los ecos”. Eco como amor desgraciado, como mujer rota, y como reflejo de aquella “onda de amor” que regresa al cabo del tiempo para construir su sentido.           La copa de los ecos admite el símbolo valioso en su espacio reservado para la gracia y la alegría vital; la sombra de los ecos, el intrascendente o mortuorio de la pérdida. El ying y el yang, la dualidad de los antónimos que conforman el sentido y la razón de ser.         La memoria se va organizando para construir el sentido de la historia de amor desde la ceniza cálida disuelta, esos rescoldos ocultos en el baúl donde las horas duermen. En su intimismo, en su declaración amorosa, desde ese cuarto al que nos referíamos y con el que dio comienzo su obra narrativa El corazón de los trapos, también organiza la palabra y escucha “como pican los recuerdos”. Con el ritmo suave y repetitivo del paralelismo y las estructuras musicales y cerradas (a veces el endoso de las rimas asonantes en “eo”, ritmo creado también por el eco), Cózar crea, construye su historia sentimental desde la trasparencia que instaura el paso del tiempo y el distanciamiento de todo lo vivido. Hay una intención también por conformar no solo una retórica imaginaria o pictórica sino una retórica química. Porque ya se sabe desde hace tiempo que el amor es una reacción química. Por esta razón dirá el poeta: “La química de tu cuerpo quisiera traducir”. La oxitocina del amor. Es el año 1977, la música de Lou Reed le permite adentrarse en su historia donde la sensualidad (tan extraordinariamente presente en Cózar) tiene las puertas abiertas: eros y palabras, el lenguaje directo y declarativo del que se siente enamorado: “Te quiero./ No es nada./ Me alegro de verte de nuevo feliz”.  Una declaración tan directa, clara y real que se complementa con su aureola metafórica y diversas creaciones surreales donde podemos encontrar el negro lienzo de la noche, las rojas plumas que fabrican sus venas o los nidos cobrizos de la memoria…  Las imágenes se crean en el deseo, prenden en la desnudez de la noche y nos anuncian el rito de los besos habituales pero también la historia imposible. El poeta que intenta el robo de amor cuando sabe que ya todo estuvo perdido, que aun a sabiendas del vacío vital, necesita introducirse en él y sentirse más preso del deseo de la memoria que de la memoria en sí. Pero la memoria no es nada sin el deseo, sin esta historia que acaso pudo tener sentido… cercano a veces a la locura de amor y teniendo la necesidad de volar hacia ella: “Y la violencia azul recorre mis sienes/ y hace abrir el silencio de tus cristales/ y puedo llegar al borde de tu cama/ y retrocederte la memoria de tus sueños”.
        Hay una necesidad de la presencia al cabo que siempre iría contra la construcción histórica de la sentimentalidad rota. Al leer creemos entender el cuadro pictórico que siempre crea Cózar, en la noche y en la imposibilidad de todo lo perecedero, siendo consciente de que la recreación es siempre una forma de revivir la desgracia de un momento, “la acidez del tiempo”.
          Un cuadro que está organizado también por las imágenes surreales de “Pájaros”, donde son estos los que fabrican sus venas y la memoria está habitada por nidos cobrizos y la soledad es de espuma. Pájaros para nadar en los campos de guerras, de tiempos que se diluyen, en una soledad constante que vibra como un pájaro de cobre en la noche o puede ser una carta de tinta invisible. Metáforas que juegan a la definición de ese hombre que acepta el compromiso de un mundo por descubrir.
          Y siempre el hombre en la noche, en su soledad rota, más nadie que nunca sin ella, persiguiendo el amor como un mendigo persigue los sueños: “Sobre la cuerda de la soledad tengo mi hambre,/ sobre el silencio individual, mi historia,/ y al borde de mi cama, planchados,/ he puesto los manteles de la esperanza”. A veces perseguido por la solemnidad de la música de Igor Strawinsky y su “Pájaro de fuego”, siendo una lágrima viva, una tierra que busca ser habitada, y olvidar los lápices sombríos y esos bocetos de la existencia con los que intenta la reconstrucción de la memoria. Pero no hay nadie. Su vago espejismo de vida: unos labios que se imaginan, una boca que fue un día, unos ojos…
          La nostalgia en la noche se apodera de ese cuarto donde reconstruye su historia, mientras desde el pasado le llega la piel, la caricia, la desesperación… Hay una sensualidad que actúa siempre como horma, como esquema, como boceto al límite y un cuerpo que lo demanda, que lo recibe, como un espejo que reverbera las esencias y en medio está el poeta con su muerte a cuestas, con esa forma del amor cuando es indefinible y silencio, con la necesidad de sentirse recobrado y pleno, prometiendo toda clase de artificios para recuperar lo que ya fue pasado, historia, escritura recobrada y acaso ella como tumba donde poder morir definitivamente humano.
         Pero la búsqueda no ceja (“Yo seguiré buscando en las esquinas/ los reflejos del ayer que fuimos/ y tal vez vengan a mí desde tan lejos/ tal vez vengan/ las sombras pequeñas de tus ecos”) aunque solo sea eco, eco en sombra esa rememoración de una historia sentimental. El poeta, contemplativo, organiza en el magma de las imágenes las sensaciones (tanto realistas como surrealistas) y no se apiada de sí porque ya lo hizo la soledad que se apodera de esa memoria aunque él la intente llenar con sus ojos, con su frente, con su piel, con sus ojos: “Allí estarán de nuevo mis ojos/ fundidos en tus ojos al encuentro”, como en el poema visual de las páginas 44-45.        En ese espacio de viento, en la singladura de ese ayer que en el poema es hoy, Cózar confiesa su desolación, la oquedad de la muerte, la brevedad de lo perecedero… aunque el vino se llene en la noche y se juegue en la complicidad de lo fingido, en la oscuridad de los olores que la soledad impregna.
         Hay una singladura que se presiente perdedora, ebria en la oscuridad de barro y alquitrán, una historia como un mundo que trata de escribirse y pintarse con la silueta sensual y acariciadora de la mujer en su poesía sensual: carga de luz, carga de sueños, incandescente y alegre. Y, en ese descubrimiento, en esa rememoración las peticiones del poeta se suceden, en la necesidad de recobrar un diálogo, viviendo, tratando de frenar el tiempo y, acaso, de darle marcha atrás. Mientras ella se va al amanecer, en silencio: “Me dejó sin tiempo y sin espacio,/ atado a las nubes con broches de ceniza,/ mientras filtraban despacio en mi ventana/ las primeras rendijas solares”. Herido, vacío, hueco, “crucificado”… y ahora en el diario escribiendo y afirmando promesas que ya no se cumplirán.         “¿Para qué seguir contando cuentos?”, se pregunta. Pero hay una necesidad de pintarlo todo, de descubrir esa memoria, esa huida, esa extraña cicatriz del alma… y hacerse la idea de que la redacción de una memoria siempre se hace solo, a la sombra de la espera, en ese camino agridulce de la vida: feliz mientras duró, triste en tanto la espera será ya infinita: “Yo ya llevo la vida a paso lento… Yo he visto, en fin, los claustros de la infancia/ y aún oigo cómo trabaja el tiempo/ acuchillándome poco a poco, sin remedio,/ el camino agridulce de la vida”.           Y ella siempre presente en la poesía visual, como cuerpo, como soledad, saliendo de las hojas, piel cocida, mujer… y la palabra que se organiza buscando la vida, el perfil etéreo de un seno o la húmeda dejadez de los labios. Una exaltación en la poesía visual que recobre el sentido último y placentero de las asociaciones corpóreas, la transparencia de sus labios, los párpados retenidos de la memoria.  Una poesía para exaltar la vida a través de la imagen corpórea. Una historia de abandono y una reconstrucción del escritor, del artista, del poeta en ese yo que afirme la creación y la redención de lo vivido como esencia de lo que somos.





La creación literaria y el escritor

La creación literaria y el escritor
El creador de libros, pintura de José Boyano