http://www.sur-revista-de-literatura.com/Resennas15/03JSarriaEspejov.pdf
“El espejo vacío”
de Francisco
Morales Lomas
Por José Sarria
Hablar de Francisco Morales Lomas, me resulta, si no fácil, al menos no
excesivamente complicado, ya que nos unen más de veinte años de amistad, de
compañerismo literario y de compartir muchas horas en proyectos, utopías y
demás desvaríos culturales.
Cinco palabras son suficientes para definir la persona y la figura de F.
Morales Lomas: RIGUROSIDAD, CONSTANCIA, LEALTAD, COMPROMISO Y SOLIDARIDAD.
Es Académico
de la Academia de Buenas Letras de Granada, de la Academia de las Artes
Escénicas de España y de la Real Academia de Córdoba. Catedrático de Lengua
Castellana y Literatura. Doctor en Filología Hispánica. Licenciado en Derecho y
licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada. Es Profesor
Titular de la Universidad de Málaga.
Ha dirigido congresos, seminarios y cursos de verano en
diversas universidades y ha sido profesor invitado en centros educativos y
universidades de Marruecos, Polonia, Francia, México y Suecia, siendo
seleccionado por la Junta de Andalucía como escritor participante en la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara (México) y en su Guía de Autores. Está
incluido en la Enciclopedia General de
Andalucía.
La suya es una vida dedicada completamente a la literatura
que le ha reportado algunas consideraciones y premios como el haber sido
finalista del Premio Nacional de Literatura, en la modalidad de ensayo, finalista
del Premio Nacional de la Crítica, en poesía y, asimismo, finalista del Premio
Andalucía de la Crítica. Premio Joaquín Guichot de la Consejería de Educación y
Ciencia, Premio de Periodismo del Ministerio de Economía, Premio Doña Mencía de
Salcedo de teatro y Premio Internacional de teatro Moreno Arenas.
Bajo esas premisas y, siendo, como es, un trabajador infatigable, nos ha
entregado, hasta el momento, más de 140 obras (entre poesía, narrativa, ensayo,
teatro o capítulos de libro).
Desde 2006 es presidente de la Asociación Andaluza de
Escritores y Críticos Literarios (AAEC), vicepresidente de la Asociación
Colegial de Escritores (ACE-Andalucía), vicepresidente de la Asociación de
Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales de Andalucía (ADICTA) y
presidente de la Asociación Internacional Humanismo Solidario (AIHS).
Es, esto último, lo que más me interesa, del amplísimo
curriculum de Francisco, del que les he señalado solo una breve y reducida nota.
Su obra se incluye en lo que se ha dado en llamar el
HUMANISMO SOLIDARIO. A este respecto el poeta y crítico Alberto Torés decía que
“la escritura poética de Francisco Morales Lomas ratifica un hecho
indiscutible, tal sería la labor del poeta consistente en una búsqueda
permanente, una investigación continua que se fundamentaría sobre dos planos
básicos: el del conocimiento de la realidad y el modo de interpretarla o
transformarla. Además, desarrolla un conflicto entre la sensibilidad y la
expresión que aquí indaga claramente sobre la vida, sobre lo que mancomuna a
los hombres, sobre la disposición de un humanismo solidario”.
PARA QUÉ LA POESÍA
Dice
JUAN COBOS WILKINS que: “El mundo se derrumba y tú escribes poemas”, como título de uno de sus magníficos poemarios.
Pero
es, precisamente, la poesía, la más elevada de las expresiones literarias, cuya fuerza generatriz puede coadyuvar a la
consolidación de un nuevo horizonte, de un nuevo mundo. El poeta no es un ser nacido
para generar literatura de ocio o esparcimiento; al contrario, el suyo es un
discurso incardinado en un espacio público, como es el poema, desde donde el
poeta participa, con y desde la palabra, de un proyecto de emancipación humana
destinado a constituir la identidad de un sujeto incardinado en su historia.
Es por ello, que la labor poética
se eleva por encima (o al menos, así debiera de ser) de esos espectáculos o
ceremonias socio-culturales que tanto abundan en los últimos tiempos, esa especie de ciclogénesis poética que todo lo
mal-iguala. La
poesía no es (o no debiera de ser) filigrana, floritura o cairel.
Así,
Francisco Morales Lomas y Albert Torés, venían hablando, desde hacía muchos
años, del HUMANISMO SOLIDARIO, que se materializa en el año 2013, como
corriente de pensamiento y en el que se incardina la obra que hoy presentamos.
La vocación de todo poeta, de
todo verdadero poeta, está (o debería de
estar) al
servicio del establecimiento de la educación sentimental de su tiempo, de la fundación de una subjetividad encaminada a la reconquista
permanente del ser, contribuyendo decididamente a elevar la capacidad transformadora de pensar y de reflexionar, sin dejarse vencer por una sociedad
volcada en el simple entretenimiento. Una
sociedad donde todas las ideas de felicidad terminan delante de un escaparate,
como decía Bauman.
Frente
a ello, decía Hölderlin que: “Lo permanente lo instauran los poetas”.
Hoy, más que nunca, ante la radical transformación social que el mundo (no
ya España o Europa) está experimentando (la GRAN TRANSICIÓN la denominan los
organismos de la ONU), donde el futuro discurre por los raíles de una
globalización general bajo el hálito de la cuarta revolución industrial
(fundamentada en la aparición de la robotización), los poetas, los creadores, no deberíamos de quedar al margen de la construcción del nuevo paradigma social que se
está edificando y trabajar por recuperar de la historia las corrientes de
pensamiento que aúnan lo individual y lo colectivo en un mismo sentimiento,
para elevarse en una de las grandes conquistas del ser humano de nuestro
tiempo.
Decía César Antonio de Molina: “Estamos caminando entre
las ruinas de nuestra civilización, asistimos al final de una época …/… En estos tiempos derivamos hacia un totalitarismo desconocido, unas superestructuras que nos
controlan y vigilan digitalmente. Pero esto es el inicio, la prehistoria …/… La gente de cultura debemos
ser críticos y defender a la humanidad. Tenemos que luchar por la capacidad de
pensar y no dejarnos vencer por esta sociedad volcada en el
entretenimiento, que no es gratuito y nos lleva a la pérdida de nuestra
conciencia".
Y fue Rafael Alberti quien nos enseñó que: “No es más hondo el poeta en su
oscuro subsuelo / encerrado. Su canto asciende a más profundo / cuando, abierto
en el aire, ya es de todos los hombres”.
Por eso, algunos creadores, algunos poetas, pensamos que era necesario enarbolar un
discurso que recogiendo las ideas del Humanismo clásico, fuese capaz de dar
respuesta, de ofrecer un discurso que acompañase al ser humano en esta nueva
época. Un TRANSHUMANISMO (o Humanismo Solidario) que aportase respuestas,
alternativas, a los cuatro ejes de las incógnitas actuales: la globalización
(establecer el sentimiento de unidad profunda del ser humano = el otro no solo
existe sino que me constituye), la nueva revolución industrial (robotización /
vamos a ser espectadores de la convivencia entre humanos y humanoides), la
eliminación de las barreras de género y el déficit ecológico (un planeta cuyos
recursos se agotan).
Humanismo Solidario, del cual
Francisco Morales Lomas es precursor y presidente, apuesta por empeñar todos sus esfuerzos literarios en la elaboración de un
sentimiento profundo de identidad compartida, de unidad profunda del género
humano (para pensar y analizar en términos de especie humana) haciendo de ese
sentimiento estación de destino de sus obras, siguiendo la estela del poeta
libanés Khalil Gibran, cuando escribe: “La tierra es mi patria. la
humanidad, mi familia”.
Un Humanismo al servicio de los otros, en términos
globales, siguiendo la formulación del sujeto de Franz Hinkelammert: “YO SOY,
SI TÚ ERES”, con la firme intención de “Convertir lo contingente – que puede suceder o no- en
necesario”, siguiendo el pensamiento de Damián Tabarosky.
EL ESPEJO VACÍO
Y es, en ese
contexto, donde aparece esta nueva obra, en este caso poética, de Francisco Morales
Lomas, de la cual nos hablará más ampliamente Albert Tores. Una obra escrita,
como él mismo ha señalado, bajo las raíces del Humanismo Solidario
y “durante la gran crisis que hemos vivido estos años atrás” …/… “En algunas ocasiones (dice Francisco) se tiene la
sensación de que el ser humano no posee salida vital alguna a su existencia y
anda perdido, sin encontrar realmente un lugar, sin hallarse en el encuentro
con los otros, aislado, en un espejo vacío observando el mundo en torno como si
fuera el único que existe y, a veces, sin reconocerse como individuo. Pero la
realidad es mucho más cruel. Los otros existen y este poemario mira a todos. Se
produce un encuentro entre el yo poético y el nosotros en una comunión cárnica
necesaria pero también en una comunicación espiritual”.
Desde el silencio, Morales Lomas, nos invita a la reflexión
y a la contemplación (“El mundo es de la materia que exige contemplación”,
decía la poeta austríaca Ilse Aichinger), más que a la lectura misma de los
poemas; a descifrar y a percibir la realidad que se esconde tras las palabras,
las imágenes o las ideas.
Desde una pacífica rebelión contenida en sus propuestas
poéticas, es posible asistir a la interpretación lírica del mundo, pero de otra
manera, recreado desde otro prisma, al modo del poema “Pido el silencio” de
Pablo Neruda: “Pero porque pido el silencio / no crean que voy a morirme: / me
pasa todo lo contrario: / sucede que voy a vivirme”, es decir, la deconstrucción (rebelión) del mundo
inmediato servirá al poeta para adentrase en un espacio simbólico, metafórico,
a veces onírico, desde el que expresar su escepticismo frente a la realidad que
se dogmatiza con nombres y denominaciones generalmente indubitadas. La
presencia de lo arrebatado, de lo
aniquilado y el compromiso conforman la poética de los textos de nuestro poeta,
elevando un estandarte contra el olvido, contra la conformidad, una
insurrección contra la dejación y la amnesia social, para rescatar a los
débiles y a los destinatarios del horror que se hacen presentes en los
silencios de sus propuestas líricas.
No es la suya, sin embargo, como no lo es la de Humanismo
Solidario, una poética social, militante, partidista o afiliada, pues desde la
libertad y la independencia, el poeta enarbola una poética inconformista y
comprometida, exclusivamente (que no es poco) con la palabra y con la vida.
“Dicen que no hace falta la poesía.
/ Suponen que la gente necesita comer. / Con eso basta”, ha escrito Raquel Lanseros.
Francisco Morales Lomas nos ofrece
su poesía, incardinada en un decidido Humanismo Solidario, porque piensa y
cree, firmemente, fraternalmente, que además de alimento, de materia, esta
nueva humanidad necesita necesariamente de la palabra, del alimento poético,
tal y como sostuvo Shelley en su “Defensa de la Poesía” y, tal y como adelantaba
Federico García Lorca,
en el discurso que pronunciaba en Fuentevaqueros, en el año 1931, con motivo de
la inauguración de la inauguración de la biblioteca de su pueblo natal:
“No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y
estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y
un libro. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres
sepan …/… ¡Libros!,
¡libros!, he aquí una palabra mágica que equivale a decir “amor, amor”, y que
debían los pueblos pedir como piden pan …/… Cuando el insigne escritor ruso Fiódor Dostoyevski,
padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la
Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas
llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo
decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!».
Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros,
es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y
del corazón”.
Este es el libro, este es el poeta.

JOSÉ SARRIA (Málaga, 1960). Es poeta, ensayista, investigador y crítico
literario. Ha publicado dieciséis libros de poesía, narrativa y ensayo.
Parte de su obra ha sido traducida al italiano, francés y árabe.
Su
poesía aparece en numerosas antologías y recopilaciones poéticas de
España, Italia, Túnez y México. Es co-autor de la antología Poesía andaluza en libertad (una aproximación antológica a los poetas andaluces del último cuarto de siglo) (Málaga, 2001), del estudio de investigación al-Andalus, el Paraiso (Granada, 2007), de la antología Calle del Agua. Antología contemporánea de literatura hispano-magrebí (Madrid, 2008) y de la antología Hijos de la travesía. Poetas árabes actuales en España (Madrid, 2013).
Es colaborador habitual en diversos medios nacionales y extranjeros con
obras de creación, crítica literaria e investigación, siendo ponente en
jornadas y seminarios en España (Universidades de Granada, Córdoba o
Málaga), en los Institutos Cervantes de Marruecos y Túnez, en las
Universidades de Fez, Rabat, Casablanca, Tánger, Tetuán y Túnez, así
como en el VII Congreso Ibérico de Estudios Africanos (CIEA7) celebrado
en Lisboa.
Es miembro permanente del Jurado del Premio Andalucía de
la Crítica, pertenece a la Junta de Gobierno de la Asociación Colegial
de Escritores de Andalucía (Secretario General) y a la Junta de Gobierno
de la Asociación Internacional Humanismo Solidario (Secretario
General). Es Miembro Fundador del Club de Amigos de Marruecos y ha sido
incluido en la Enciclopedia General de Andalucía.

MORALES LOMAS Y JOSÉ SARRIA EN CÓRDOBA
FERNANDO CABRITA, JOSÉ SARRIA Y MORALES LOMAS EN FEZ (MARRUECOS)