martes, 4 de junio de 2019

EL TEATRO BREVE DE FEDERICO GARCÍA LORCA POR F. MORALES LOMAS





EN ESTA OBRA COORDINADA POR R. SÁNCHEZ GARCÍA Y R. MARTÍNEZ LÓPEZ SE ENCUENTRA MI TRABAJO SOBRE EL TEATRO BREVE DE FEDERICO GARCÍA LORCA. UN TOTAL DE VEINTICINCO PÁGINAS DONDE ANALIZO LOS FUNDAMENTOS DE SU TEATRO Y DOS PIEZAS MUY SIGNIFICATIVAS Y SIMBÓLICAS EN SU TRAYECTORIA: LA DONCELLA, EL MARINERO Y EL ESTUDIANTE Y EL PASEO DE BUSTER KEATON, QUE DARÁN ORIGEN AL TEATRO SURREALISTA, ESPERPÉNTICO Y ABSURDO DE GARCÍA LORCA

EL LIBRO REÚNE 18 TRABAJOS DE IMPORTANTES ENSAYISTAS Y PROFESORES DE DIVERSAS UNIVERSIDADES DEL MUNDO ENCABEZADOS POR EL PROFESOR ALLEN JOSEPHS DE LA UNIVERSIDAD DE WEST FLORIDA (USA)



EL TEATRO BREVE DE FEDERICO GARCÍA LORCA


F. MORALES LOMAS



A CONTINUACIÓN DEJO LA PRIMERA PÁGINA DE MI TRABAJO SOBRE EL TEATRO BREVE DE GARCÍA LORCA:

PROEMIO
No caben muchas dudas de que el teatro fue desde los primeros años una actividad que ejerció en Lorca un enorme atractivo y fue génesis de esa construcción de la identidad literaria toda vez que no pudo continuar su primera vocación musical. Gibson (2016: 39-40), citando a Carmen Ramos, indicaba que a partir del momento en que vio de pequeño a los titiriteros montar el retablillo, Lorca no abandonó la plaza y con un permanente estado de excitación. Con Dolores Cuesta la Colorina y las otras criadas realizará representaciones en el teatrillo de marionetas que comprara Vicenta Lorca, la madre de Federico, en La Estrella del Norte, de la calle Reyes Católicos de Granada; y la madre de Carmen se encargará de confeccionar los muñecos con trapos y cartón. Criadas, niños, ayudantes formaban aquel entramado donde el niño García Lorca hacía las veces de director y dramaturgo. Y en ese recorrido el espacio geográfico de la vega es un elemento trascendente junto a las tradiciones populares que en él se conjugan y su contacto con el pueblo, hasta el punto de que se ha podido tildar de escritor campesino: “Es lógico que el poeta encontrara muchos motivos para sentirse una voz apegada a la tierra y a la visión de la vida propia de los campesinos andaluces” (García Montero, 2014: 7).
Un recuerdo entrañable que quedó en su memoria fue la representación de El alcázar de las perlas de Francisco Villaespesa en 1911 junto a su amigo, el pintor Manuel Ortiz, como nos recuerda su hermano Francisco:
Federico gustaba de disfrazar a las criadas, con las que hacía a veces pequeñas pantomimas. Recuerdo el acontecimiento teatral que fue en Granada el estreno de El alcázar de las perlas, de Villaespesa. No puedo menos de evocar una de nuestras criadas, Julia la de Gabia, que recitaba, medio en serio, medio inventando, los versos modernistas de Villaespesa (…) Federico la había vestido con atavío «oriental». Era muy morena y le había pintado la cara con polvos de arroz (García Lorca, 1996: 95).
 Y continuó con sus representaciones ya desde 1909 en Granada, en la casa de Acera del Darro 66 donde se marcharon a vivir. En esa construcción y nacimiento de una identidad artística no solo serán relevantes los espacios geográficos y populares, las gentes de la vega de Granada sino también la asimilación de una tradición que él logra ir reconstruyendo progresivamente a medida que se produce la asimilación de la vanguardia y, fundamentalmente del cubismo y el dadaísmo, muy presente en esa construcción de la identidad personal teatral inicial:
 ¿No sabemos que disfrutaba y se apasionaba por el teatro desde muy niño? ¿No nos dice que su madre le leía a Víctor Hugo desde pequeñito? Su vocación literaria crece con él desde su infancia, lo mismo que su afición musical (…) Pero existe un «magma» común del que nace su afición por la música y su interés por la literatura. Su familia, su entorno, el flamenco, la canción popular, los romances, las historias contadas por criadas y criados, las lecturas en público de su madre, las ceremonias religiosas, el teatro de títeres, el teatro modernista y realista de la época... (Trancón, 2007: 121).

Con este motivo se llevó a cabo el I COLOQUIO INTERNACIONAL "LORCA EN SU ENTORNO: FUENTE VAQUEROS EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD LITERARIA LORQUIANA"
3 Y 4 DE JUNIO DE 2019
CENTRO DE ESTUDIOS LORQUIANOS
FUENTE VAQUEROS






F. MORALES LOMAS Y REMEDIOS SÁNCHEZ

R. MARTÍNEZ LÓPEZ, ALLEN JOSEPHS Y REMEDIOS SÁNCHEZ GARCÍA









ALGUNAS IMÁGENES DE LA INTERVENCIÓN EN EL COLOQU



sábado, 25 de mayo de 2019

PRESENTACIÓN EN LA FERIA DE SEVILLA DE "EL VIENTO ENTRE LOS LIRIOS" DE F. MORALES LOMAS







A todos/as aquellos que estén interesados, este martes presento en La Feria del Libro de Sevilla mi libro de narrativa "EL VIENTO ENTRE LOS LIRIOS", publicado recientemente por Ediciones En Huida.




ALGUNAS CRÍTICAS DE EL VIENTO ENTRE LOS LIRIOS DE F. MORALES LOMAS




 GUILLERMO BUSUTIL, narrador y director de la revista "Mercurio" lo siguiente:


Desahucios de lo real

02.02.2019 | 18:28

Desahucios de lo real

El viento entre los lirios

  • Francisco Morales Lomas
  • Ediciones En Huida
  • 15€

Hay libros cuyos títulos suenan al verso de una caricia en oleaje, o a la imagen de un oráculo al que deshojarle su significado oculto. Le ocurre a El viento entre los lirios cuya pronunciación evoca el romanticismo de esos paisajes de las novelas del XIX en las que las emociones son la épica de un drama, el relato de las peripecias y quiebra de un sujeto que sueña con la libertad o con un amor más o menos imposible o condenado. Pero no, no contienen las historias de este libro acantilados ni brumas, amantes al límite, duelos entre la vida y la muerte, ensimismamientos del corazón ni la tragedia de una identidad frente al espejo de la locura y sus borrascas. Argumentos que antaño llegaban por mar como si los libros fuesen barcos en los que enrolarse frente al fuego durante los duros inviernos y su frio viento entre los lirios.
Aunque también podría jugar a la prestidigitación de lo literario y plantear la duda acerca de que tal vez sí contengan estos relatos, breves, sutiles, ajustados en el ritmo cronopio de su relojería y en la borgiana hora final en las que las agujas de la prosa de Morales Lomas compone una figura, entre las diferentes clases de sonrisas y los diversos aspectos de un interrogante, todo esto que antes he nombrado. Es decir, acantilados como los que hay dentro de piezas como La balsa o La suicida. Amantes al límite al estilo de los de El pene curvo -excelente en el color de su lenguaje latinoamericano y su temperatura erótica- o de El sueño, para mí la mejor pieza de este compendio de cuentos. O tragedias de la identidad acerca de las que trata el bello y filosófico relato El secreto del agua, lírico en su atmósfera y desenlace, o el divertido en su ternura y frágil crueldad La grabación. Lo mismo que hay duelos entre la vida y la muerte en El verano, La rata –propio del extrañamiento de lo real- El Testamento –quizás el más flojo- o En algún lugar del corazón donde Morales Lomas despliega una brillante pieza de lenguaje cervantino. Hay otros que nos preguntan si el alma puede convertirse en mosca; si un cáncer se combate con un infarto; si una casa puede esconder el mundo secreto de una enfermedad hacia dentro, o si son mejores las rubias o las morenas para soñar un matrimonio. No faltan tampoco los que le dan una vuelta de tuerca a célebres cuentos de la infancia para devolverles lo que le quitamos a los Grim Broders; los que abordan el sueño de la migración desde el compromiso y la aceptación de la derrota, o el guiño a ese dinosaurio de Monterroso a cuya momia literaria habría ya que enterrar del todo, a pesar de que Morales la atreva a escribirnos.
Humor de doble filo, actualidad, metamorfosis, absurdo y bestiario es lo que contienen en precisas dosis -las pequeñas que por igual actúan como antídoto o como veneno- este libro en el que cada relato propone puntos de fuga, desmoronamientos súbitos, expectativas que se rompen, revelaciones de lo fantástico, malabarismos del lenguaje, precipicios y fisuras de una realidad convencional sobre la que se pone otro foco y se consigue deslizar al lector hacia la inesperada presencia del terror. Unas veces con aliento en corto, en forma de latigazo de paso, como si fuese la pintada de una pared que nos sale al paso entre un cuento y otro, otras adentrándose en las claves del micro cuento –siempre difícil de catalogar entre el apunte y la anécdota- y en ocasiones como relatos de medio aliento que suponen un fragmento carveriano de sus personajes. Criaturas todas a las que les toma el pulso de sus miedos y extrañamientos con humanidad de al lado, aunque en el fondo asoma el ingenuo caricaturesco del absurdo del maestro Azcona.
Pero sin duda, todos y cada uno son un lirio al que la prosa turgente, pulcra, de realismo contenido y de quiebro surreal los mueve a su antojo, en forma de viento para despeinarles el polen que cae entre las manos del lector, al mismo tiempo que al final de su lectura no reconocemos en la sonrisa que nos despierta.



ANTONIO MORENO AYORA, CATEDRÁTICO DE LITERATURA Y ESCRITOR DECÍA SOBRE EL VIENTO ENTRE LOS LIRIOS




FERNANDO DE VILLENA COMENTA EL VIENTO ENTRE LOS 

LIRIOS DE F. MORALES LOMAS

EL HUMOR NEGRO DE FRANCISCO MORALES LOMAS

            Francisco Morales Lomas se ha convertido en los últimos años en uno de los autores más interesantes y prolíficos de nuestras letras con una obra que ya supera los setenta libros y que está repartida entre diversos géneros: ensayo, poesía, teatro, novelas y cuentos.
            A su extraordinario caudal hoy viene a sumarse un nuevo libro de relatos con muy hermoso título “El viento entre los lirios” (Ediciones “En Huida”). Se trata de un conjunto de textos muy variados a los que presta unidad el ingenio y la agilidad narrativa del autor. Aquí podemos hallar desde una novela corta  protagonizada por Miguel de Cervantes y en sintonía con las tres novelas que dedicó a nuestros siglos de Oro, hasta una buena cantidad de microrrelatos basados en la sorpresa o golpe final. También encontramos gran variedad en el lenguaje: desde guiños cultos sabiamente administrados que denotan la cultura clásica del autor, hasta el coloquialismo o incluso la recreación del español de América en otros textos. Pero, eso sí, aunque el lenguaje sea directo a menudo, siempre resulta escogido con eficacia. Claro que Morales Lomas es también poeta y ello se percibe en el uso de ciertas metáforas y símiles de gran originalidad que aparecen a menudo en ocasiones en los textos. He aquí un ejemplo de ello:
             “la mujer va aclimatando su cuerpo a la embestida del animal, cada vez más unicornio en su ingle”.  
            Hay relatos rotundos, algunos inquietantes, otros cargados de denuncia social, lo que concede a este libro una gran fuerza y una completa actualidad. Y lo cierto es que casi ninguno de estos relatos deja indiferente al lector.
            El erotismo, una sensualidad desbordante, impregna otros textos del libro. Claro que tampoco faltan algunas hermosas páginas en las que Morales Lomas evoca escenas de infancia u otras en las que hallamos hondas reflexiones de diversa índole.
            Variedad, pues, y, sin embargo, lo más singular en “El viento entre los lirios” radica en un registro poco habitual en nuestras letras contemporáneas: el humor negro. Morales Lomas lo maneja con acierto, con refinada crueldad a veces, y es que él sabe muy bien que no está haciendo otra cosa que reflejar en toda su desnudez la verdadera realidad de la existencia y de la condición humana.

                                                                      Fernando de Villena.   

ANTONIO ENRIQUE HACE LA CRÍTICA DE EL VIENTO ENTRE LOS LIRIOS DE F. MORALES LOMAS


Una ventana abierta al mundo
El viento entre los lirios. Francisco Morales Lomas. Ediciones En Huida. 2019.

El microrrelato es el género que mejor facilita la visión rápida sobre el mundo. Pero entraña graves riesgos; de una parte el que los contados renglones de que se compone queden en mera ocurrencia insubstancial y de otra, la imposibilidad de atmósfera, quedando así en secuencia cruda de la realidad inmediata, ajustada por lo general al pálpito inmediato y entorno urbano. Es como columpiarse en el filo de la navaja; los dos, tres o más renglones requieren un don de síntesis y habilidad psicológica fuera de lo común. Se trata de escribir por eliminación. En el presente libro, hay un buen rimero de ellos, como también relatos en firme, de correcta factura. Y son más bien relatos, que no cuentos como tales, porque su desenlace es “indefinido”, es decir abierto a la interpretación del lector, y no cerrado ni circular.
     Francisco Morales Lomas es de los autores más prolíficos de su promoción literaria y quizá el más versátil, ya que cultiva la poesía y la narrativa tanto en novela y cuento, como también el teatro y el ensayo; pero es en la crítica literaria el género en el que se hace imprescindible, pues desde décadas está compendiando día a día las novedades que la actualidad depara. No hay autor de mayor capacidad efectiva que la suya, como tampoco mayor y más exhaustiva dedicación. Lo hace por sentido del deber literario y porque alguien debe hacerlo para que dejar constancia de la literatura. Pero quienes le conocemos, le tenemos en mucho por un soñador, esto es un contador de historias. Ahí está en su mundo más acendrado y diverso. Ahí no tiene límites.
     Y es lo que me ha parecido en este El viento entre los lirios, lo que hace alusión a la transitoriedad del tiempo, doble en este caso, porque tanto el viento externo del tiempo como la fragilidad interna de los lirios inciden en que todo parece ser para la nada de nuestras acciones y desvelos. Una multitud de seres anónimos desfila por estas páginas con sus obsesiones personales y circunstancias anómalas; el autor, dotado de una notable empatía para con sus personajes y para el lector, se complace, desde el sano humor y la ironía, pero también la simple agudeza, en mostrar que el mundo es mucho más ancho que si mirado por el ojo de una cerradura. Su prosa es rápida, incisiva y cómplice.
     Pero en otras ocasiones nos embarca en estos otros relatos de mayor enjundia, donde todo puede ocurrir porque la clave está en cualquier zona de la trama. Y es ahí donde es gustoso recalar, porque es como si jugara al ajedrez consigo mismo. El pretexto es la misma realidad que se disfraza para escapar de cualquier previsión lógica. Cualquier cosa puede ocurrir, menos aquella más probable. El mundo en sí es un señuelo para determinar que la verdad se solapa en la mentira, y que ésta posee tantas veces mayor lógica que cuanto consideramos cierto; lo es, pero solo en la ficción que llamamos vida.

                                                                        Antonio Enrique
                                                                                                                              23 marzo 2019  



         MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ AGUILAR HACE LA CRITICA DE EL VIENTO ENTRE LOS LIRIOS DE F. MORALES LOMAS

El viento entre los lirios: ironía sin máscaras

El viento entre los lirios ofrece un conjunto de relatos breves y microrrelatos heterogéneos, escritos por el novelista, dramaturgo, poeta y ensayista Francisco Morales Lomas, uno de los escritores malagueños con mayor proyección editorial hoy. Catedrático y profesor de Universidad, crítico, académico y presidente de varias asociaciones de escritores y críticos, ha publicado cerca de una decena de títulos como narrador y diversos poemarios y textos dramáticos, que ha englobado bajo la denominación de «Teatro Caníbal», reconocido más allá de nuestras fronteras.
Lo que sorprende de El viento entre los lirios es la fineza del autor para desenmascarar la realidad, para dejarnos entrever esos fragmentos de la existencia a menudo obviados, a menudo olvidados, las más de las veces desconocidos; la sutil ironía con que se aproxima a ellos y los deconstruye, en un divertido juego verbal cargado de ingenio -como el nombre en forma de oxímoron del protagonista de El secreto del agua, Peter Water-, en un preciso ejercicio de simbología -como ocurre con El dinosaurio, convertido en recordatorio de nuestra infancia-, o incluso en un examen y verificación de las frecuentes e insalvables contradicciones humanas, de la que parte su grande y su miseria -lo que queda patente de un modo manifiesto en el hilarante El pene curvo-. Todo cabe en este libro que apunta al centro de cada problema que aborda -ya sea la pobreza, las ideologías, el amor, la muerte, incluso el suicidio-, con una mirada siempre atenta al detalle, penetrante y perspicaz, capaz de evidenciar lo que con frecuencia consideramos tabú y, por ende, cargamos de eufemismos.
Declarado deudor de autores como Monterroso, Cortázar o Borges, Morales Lomas únicamente propone una fracción de vida, de la que los lectores podremos tomar buena nota, aunque solo si estamos bien atentos. Más allá de la sobrecogedora anécdota que narra la historia de Jaimito en Bilbao, por ejemplo, la vanidad del hombre posmoderno queda plamada inconfundiblemente cuando los «turistas europeos [...] se sienten poderosos por primera vez» ante la fascinadora contemplación de «la pobreza». Y algo aún más grave ocurre en La balsa: «Cuando alguien cayó por la borda de popa, todos miramos a la proa. Un futuro prometedor les esperaba al final del viaje.»
Junto a estos referentes, Cervantes ocupa un lugar muy destacado entre las influencias e intertextualidades de Morales Lomas, como en el divertido e ingenioso relato metanarrativo En un lugar del corazón. Metaliterario será también, como es obvio, El extraño caso de Caperucita Roja.
La autorreferencia es otra de las constantes del autor, con especial recurrencia a su universo caníbal, en microrrelatos como La caníbal o El cólico. Y con respecto a los problemas sociales, con frecuencia recurre al sarcasmo y al humor negro, como en el caso de El desahucio.
En definitiva, con Monterroso y Morales Lomas, el lector encontrará en El viento entre los lirios, como poco, los «tres temas muy importantes (los que más) de la existencia de una persona: el amor, la muerte y las moscas.» Casi nada.

Miguel Ángel Jiménez Aguilar



La creación literaria y el escritor

La creación literaria y el escritor
El creador de libros, pintura de José Boyano