martes, 5 de enero de 2021

DRAMATURGOS ESPAÑOLES ENTRE DOS MILENIOS, NUEVO LIBRO DE F. MORALES LOMAS

 

 


 https://anthropos-editorial.com/DETALLE/DRAMATURGOS-ESPANOLES-ENTRE-DOS-MILENIOS-ATTL-057

https://issuu.com/anthropos-editorial/docs/dramaturgos_issuu

 

LA EDITORIAL ANTHROPOS PUBLICA “DRAMATURGOS ESPAÑOLES ENTRE DOS MILENIOS” DE FRANCISCO MORALES LOMAS.

 

En esta obra se estudian las grandes claves del teatro español entre dos milenios en Lorca, Sanchis Sinisterra, López Mozo, Alonso de Santos, Martínez Ballesteros… a los que se incorporan Alfonso Zurro, Moreno Arenas... y el canibalismo teatral. Se aborda el teatro breve y surrealista de Lorca, origen de sus grandes obras dramáticas, el papel del receptor teatral, la poética de la fragmentación o la función de los paratexto en Sanchis Sinisterra,  la función de los recursos humorísticos en autores como Alonso de Santos y Martínez Ballesteros, la hermenéutica de la cotidianidad y la humildad de Alfonso Zurro, la dramaturgia comprometida de López Mozo, el teatro antropofágico de Moreno Arenas, y el “teatro caníbal”, un nueva forma de entender el absurdo en el XXI.

 


 

 

INTRODUCCIÓN

 

Tras nombres tan significativos como Buero Vallejo, Sastre, Arrabal, Martín Recuerda, Olmo o Gala hubo a partir de los 60 un teatro renovador que adquirió el marchado de “Nuevo Teatro Español” y en el que se incluían nombres como Ruibal, Luis Riaza, Romero Esteo, Nieva, Martínez Mediero, Miralles, López Mozo, Martínez Ballesteros, Sanchis Sinisterra, Alonso de Santos o García Pintado… Era un teatro que había entrado de lleno en la alegorización o la simbología con deformaciones caricaturescas y un especial uso tanto de los recursos verbales como no verbales… así como un evidente análisis de la sociedad española con la que eran muy críticos, diezmada por la dictadura.

La muerte de Franco, sin embargo, no supuso en el teatro un cambio espectacular. Y, aunque es cierto que la censura dejó de brillar con la fuerza de antaño, se debe señalar la conversión de los teatros independientes en teatros estables y la creación en 1978 del Centro Dramático Nacional.

El Teatro Independiente tuvo también mucho que decir durante estos años, sobre todo para consolidar nuevas perspectivas teatrales y dar cabida a los nuevos dramaturgos que veían cómo iban pintando canas y sus obras no se representaban.

Fernández Insuela (1975: 312 y ss.)[1] especifica una serie de características propias de este importante teatro en el periodo de Transición y más tarde durante la década de los ochenta que podemos resumir en:

1)   Superación del concepto de teatro limitado solo al texto literario, a la literatura dramática.

2)   EI público. Frente al teatro comercial dirigido fundamentalmente a un público burgués, capaz de soportar los elevados precios de las entradas y la repetición de fórmulas dramáticas anquilosadas, el Teatro Independiente busca llegar a todos los públicos.

3)   Formación y modelos. Los grupos de Teatro Independiente procuran organizar cursillos de perfeccionamiento, con el fin de que sus integrantes conozcan las nuevas técnicas artísticas y las corrientes teatrales más modernas.

 

Otra realidad bastante importante es que, en una investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón bajo el título Autoras en la historia del teatro española (1975-2000), indicaba en el volumen III un abigarrado grupo bastante dispar de mujeres que venían haciendo teatro y no tenían ninguna visibilidad.

Lo cierto es que durante las últimas décadas del siglo XX se produce una  gran afluencia de dramaturgos y dramaturgas. Algunos ya procedían de la época anterior y otros nacen al teatro ya en esta nueva década con un pensamiento diferenciado, ya que la dictadura, que había sido un tema recurrente como espacio dramático, va cediendo el paso, forzosamente, hacia otro tipo de experimentos y vanguardias; si bien, los temas en torno al ser humano serán permanentes: la soledad, la libertad, la identidad, la convivencia, los problemas sociales…

Todos ellos y muchos más serán un caldo de cultivo habitual sin que exista como en los años 60 un “nuevo teatro español”, un teatro independiente que inicie una andadura diferenciada y novedosa, y sí se produce cierto alejamiento del realismo, el simbolismo y la vanguardia en general, como constataba Oliva (1989).

Es verdad que en muchos casos las obras realistas, naturalistas o costumbristas vendrán con cierta renovación, al igual que el esperpento, la farsa, el sainete y el teatro poético o fantástico:

Se hablaba por entonces de tres grupos que ocupan la escena:

1)            Los que conquistaron el teatro antes de llegar la transición: Buero Vallejo, Gala, Sastre, Ana Diosdado, Juan José Alonso Millán…

2)            Autores que se dieron a conocer en este periodo, aunque habían escrito durante la dictadura: Nieva, Sanchis Sinisterra, Paco Melgares, Teófilo Calle, J. L. Alonso de Santos, Ignacio Amestoy, Rodolfo Sirera, Fermín Cabal, Domingo Miras, Alfonso Vallejo, Benet i Jornet…

3)            Autores que no escribieron bajo la censura (los verdaderos autores de los ochenta): Eduardo Ladrón de Guevara, Concha Romero, Maribel Lázaro, Manuel Gómez García, Guillem Jordi Graells, Miguel Alarcón, José Luis Alegre Cudós, Teodoro García, Miguel Murillo, Pilar Pombo, José Luis Carrillo, Antón Reixa, Ernesto Caballero, Paloma Pedrero, Ignacio del Moral, María Manuela Reina, Nancho Novo, Marisa Ares, Antonio Onetti, Leopoldo Alas, Adolfo Camilo Díaz, Segi Belbel, Maxi Rodríguez, Ignacio García Mey, Moreno Arenas…

López Mozo (2007) afirmaba que a finales de los 80 y durante la década de los 90 los productores establecidos y los programadores sentían recelos por la dramaturgia nacional contemporánea y los dramaturgos españoles comenzaron a desaparecer de los escenarios. Esto traerá como consecuencia que autores tan prestigiosos como Francisco Nieva cree una modesta compañía para dar a conocer su obra, pero también lo haría Ernesto Caballero en 1983. Y otros como Paloma Pedrero y Alonso de Santos crearon respectivamente Elmuro Producciones Teatrales y la productora Pentación, que se ocupó de dar a conocer todas sus obras a partir de 1989.

Otro de los elementos también relevantes de este periodo del siglo XXI es la importancia que adquiere el teatro breve, el microteatro... Se han señaladao más del mil trescientas obras en el periodo que va de 2000 a 2010 (y seguro que se deja muchas en el tintero) pertenecientes a seiscientos autores y la mayoría han incursionado en el género. Algunas han sido iniciativas recogidas en obras colectivas como Teatro contra la guerra (2003) a criterio de la Asociación de Autores de Teatro u Once voces contra la barbarie del 11-M. Algunas han sido promovidas por talleres y Escuelas de Arte Dramático, como por ejemplo, Matrimonios (2006) que surgió del Laboratorio de Escritura Dramática que Guillermo Heras realizó en Alicante; o el Teatro breve andaluz (2006) de Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía, o 60 obras en 1 minuto de 60 autores dramáticos andaluces.

En definitiva, existe un panorama rico del teatro español entre los dos milenios del que los autores que estudiamos son tan solo una muestra. Con todos ellos el autor de estas páginas ha coincidido en algún momento de nuestras vidas. 

 

 

 
 

 

 

Con Sanchis Sinisterra queremos adentrarnos en algunas de sus obras y titulamos su teatro como dramaturgia “otra” por la constante apuesta de renovación en un autor que se aúnan su labor como dramaturgo y como profesor de arte dramático que reflexiona permanentemente sobre la práctica teatral y tiene en su teatro un ideario preciso en torno al papel del receptor teatral, la poética de la fragmentación o la función de los paratextos, los intertextos o el personaje y la acción dramática en la obra teatral.

De Alfonso Zurro abordamos su dinámica teatral general, haciendo un análisis somero de obras a lo largo de las últimas décadas pero también de la función de sus personajes o de sus temáticas, teniendo en cuenta que existe una hermenéutica de la cotidianidad y la humildad que procede desde el teatro popular de finales de la Edad Media y el XVI, aquella antigua farsa, que él trata de renovar y ahondar.

Un autor que comenzó a lo largo de la década de los setenta también pero cuyo teatro comenzó a adquirir mayor relevancia en los 90 es Moreno Arenas, cuyo teatro antropofágico es heredero de una tradición enfática con autores como Martínez Ballestero o Martínez Mediero. De él profundizamos en algunas situaciones relevantes de su teatro breve en esa apuesta por las didascalias, las “pulgas” dramáticas o la llamada “indigestión teatral” que adquiere un nuevo paradigma para la escena.

La dramaturgia de Ahlán, la obra de López Mozo, suficientemente reconocida por los altos premios alcanzados y el largo recorrido en torno a ella, es objeto de un análisis pormenorizado donde se abordan escenarios, personajes, temáticas y las claves simbólicas e interpretativas de una realidad tan enormemente actual como la inmigración que procede de Marruecos.

Otro de los autores del nuevo teatro español, Martínez Ballesteros ocupa un espacio especial al examinarse los recursos humorísticos de los que está impregnado su teatro. El humor ha sido para muchos de estos autores (Sanchis Sinisterra, Moreno Arenas, Alonso de Santos, Martínez Ballesteros…) un elemento de gran trascendencia que sirve de catalizador de sus respectivas obras tanto como elemento axial donde los haya, de ahí la necesidad de sumergirnos en estos recursos para ver cómo pueden generar una obra de teatro sugestiva pero al mismo tiempo de profundidad ética.

Una idea que nos conecta también de consuno con un nuevo apartado en donde se aborda el teatro de uno de nuestros autores más relevantes y acaso más populares de las últimas décadas, Alonso de Santos, con obras emblemáticas como Bajarse al moro y La estanquera de Vallecas, cuyas claves son analizadas en esta obra.

De novedad podríamos considerar el análisis de la obra breve de García Lorca, cuya importancia no ha sido suficientemente puesta de manifiesto. En una época en que el surrealismo estaba en plena ebullición y en el autor granadino se estaba gestando lo que sería su gran teatro posterior. Estos comienzos son relevantes y la importancia de obras como El paseo de Buster Keaton y La doncella, el marinero y el estudiante lo acreditan.

Y, por último, como adenda a este trabajo, se analiza un fenómeno significativo en los últimos veinte años, la aparición del “Teatro Caníbal”, del miembro de la Academia de Artes Escénicas, Morales Lomas, cuyo análisis es llevado a cabo por cuatro profesores de universidades españolas, tres de ellos además dramaturgos, que tratan de dar las claves interpretativas del mismo y la alegoría en torno a los sistemas de poder que nos gobiernan, en un sentido acaso foucaultiano, y pueden ocultarse acaso bajo el adjetivo “caníbal”: Adelardo Méndez Moya, María Jesús Orozco, Miguel Ángel Jiménez Aguilar y Antonio César Morón.

 

 

 

Biobibliografía F. Morales Lomas

 

Escritor con una larga trayectoria y una centena de obras en poesía, narrativa, teatro y ensayo. Catedrático de Lengua y Literatura Españolas. Doctor en Filología Hispánica. Licenciado en Filología Hispánica y Derecho. Profesor Titular de Universidad. Académico en varias academias. Presidente de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios (AAEC) desde 2006 y de la Asociación Internacional Humanismo Solidario desde 2013, vicepresidente de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) en su sección de Andalucía. Ha dirigido congresos y cursos de verano. Algunas de sus últimas obras: Poética machadiana en tiempos convulsos (2017), El hilo de Ariadna. Literatura y crítica contemporáneas (2018), Modelos infames, magia y adoctrinamiento (2019), Caníbal Teatro, Volumen V (2019), Las edades del viento (2020), El espejo vacío (2019), Esencia y retórica del poder en la dramaturgia de Carmen Resino y José Moreno Arenas (Ed.), (2020), Dramaturgos españoles entre dos milenios (2020)

 

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[1] FERNÁNDEZ INSUELA, A. (1975). «Notas sobre el teatro independiente español». AO, XXV, 303-322 .

 

sábado, 12 de diciembre de 2020

ESTANTERÍAS VACÍAS DE RICARDO BELLVESER POR F. MORALES LOMAS

 Se acaba de publicar en Cuadernos del Sur de Diario Córdoba mi trabajo Vida y naturaleza sobre la obra de Ricardo Bellveser publicada en Olé Libros (Valencia).




 
 
 
 
 
 
 
 
 

VIDA Y LITERATURA

 

ESTANTERÍAS VACÍAS DE RICARDO BELLVESER

 

F. MORALES LOMAS

 

Siempre tuve la certeza de que la vida no significa nada sin los libros: “Vivir y leer, una misma cosa, leer es vivir”. Es un binomio que nos acompaña durante nuestra existencia y están tan imbricados que no podemos hablar de uno u otro indistintamente. El escritor valenciano Ricardo Bellveser es uno de los imprescindibles escritores contemporáneos que patenta su creación en este binomio que, en realidad, es la misma cosa: “La razón de mi existencia;/ sin ellos, ¿qué hago en este mundo?,/ más allá de observar la vista y esperar la muerte/ que me aguarda disfrazada con una piedad/ impropia de su tarea y condición”.

Cuando una estantería se queda vacía, la existencia ya es anónima. De ahí que este profundo y sentido homenaje a los libros es en realidad una oda ardorosa a la existencia. Porque leer es vivir, soñar, pensar, sentir y padecer. Un aturdimiento, una atracción, acaso un vencimiento. Algo extraño y sin sentido para el que no ha tenido la ocasión de abrigar el alma de un libro. Ricardo se despide de “8.000 teselas” por amor a la palabra, esa palabra que tiembla y se oscurece en la nada. Un poemario cargado de franqueza, de reconocimientos hacia la palabra como justificación de nuestra existencia, como bálsamo que nos permite subsanar este universo en la tierra. Una inferencia que nace de una comunicación médica sobre su estado de salud lo adentra por la axiología de la eternidad, del ser y de su equipaje terrenal. Una eternidad en la conciencia, una eternidad que justifica toda una forma de ser.

De ahí que exista mucho en esta obra de “empinado barranco de la melancolía”, de convulsión, de singladura, acaso de ceremonia de despedida, aunque la despedida solo podría ser real desde el vencimiento, y en el libro se exaltan las ganas de vivir, de ser, de estar en el permanente dasein heideggeriano: “Hace poco los médicos/ me dijeron que tengo los/ días contados, y quién no./ Pero desde entonces me despido de todo”.

A medida que avanza el libro, vamos adentrándonos en el ser más personal, en los “asuntos fronterizos” que nos advierten del recorrido vital, de la senectud, de la “frugal levedad del tiempo”, de su inexistencia, de su añoranza… y con la templanza del sabio recorre su vida y sus conclusiones y alegatos. Es la enfermedad con su cadencia silenciosa y la contemplación desde fuera del ser que transmite una subterránea desolación contenida en ese encuentro con la soledad, es decir, con los estantes vacíos. Pocos libros existen tan profundos, demoledores, estimulantes y vitales en la poesía contemporánea, pocos libros que hagan sentir con tanta desolación la profundidad de la existencia, sus límites, sus desvaríos.

El poeta se siente en la necesidad de estar ahí, con el verbo en libertad ante el vacío del ser, en su compañía, contemplando ese reloj que está junto a la librería “como una prolongación de los libros”, siendo libros en el tiempo, muy pendiente de que no se detenga. El desaliento va ocupando su espacio, y “aquellos valores en los que tanto creí/ se han convertido en humo, en polvo”; hay desasosiego, desesperanza que conduce al desaliento sobre todo lo que le rodea, quizá por haber esperado demasiado de la vida. Y ante este estado de postración, se pregunta si todavía existen los pájaros: “¿Dónde están los pájaros cuando ofician/ la inquietante ceremonia de su muerte y se callan…?”. Sin embargo, la vida sigue ahí y “vivir es la única razón de esta aventura”. Como el sabio que se retira, Ricardo Bellveser hace germinar la palabra, remonta el vuelo del mundo, se hace semilla y crece en el poema como “un parto hacia la luz”, acreciendo en su interior, siendo conscientes de que solo la palabra nos salvará,  ese mundo en los demás, ese lector desconocido que un día sienta la turbación que nosotros sentimos porque “la muerte no lo es todo”. Más allá está el límite de los estremecimientos, del gozo de sentir, del gozo de amar, de saber que hay siempre alguien ahí que estará esperando el vivir en los demás, el seguir vivos con la palabra que otros nos dieron como un consuelo, como una salvación, como una dádiva, como un canto a la emoción y a la dicha.

Ricardo Bellveser, Estanterías vacías, Valencia, Olé Libros, 2020.


 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

TRADUCCIÓN AL GRIEGO DE POEMAS DE F. MORALES LOMAS POR STELIOS KARAYANIS

 

 

                                                                F. MORALES LOMAS

 

 ΠΡΟΣΦΑΤΗ ΙΣΠΑΝΙΚΗ ΠΟΙΗΣΗ
(POESÍA ESPAÑOLA RECIENTE)
Ποίηση της γενιάς του 80
(Poesía de la generación del 80)

 

 Francisco Morales Lomas(Jaén,1957) es poeta,escritor.Ha publicado un centenar obras de
diferentes géneros.Académico de la Academia de Buenas Letras de Granada, de la Academia
de las Artes Escénicas de España y de la Real Academia de Córdoba. Catedrático de Lengua
Castellana y Literatura. Doctor en Filología Hispánica. Licenciado en Derecho y licenciado
en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada. Profesor Titular de la Universidad de
Málaga. Desde 2006 es presidente de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos
Literarios (AAEC) y presidente de la Asociación Internacional Humanismo Solidario (AIHS).
Premio Joaquín Guichot de la Consejería de Educación y Ciencia, Premio de Periodismo del
Ministerio de Economía, Premio Doña Mencía de Salcedo de teatro, Primer Accésit del
Premio Internacional de teatro Moreno Arenas 2011 y Premio Internacional Moreno Arenas
2013. Miembro del grupo de investigación 159 HUM de la Junta de Andalucía,
“Recuperación del Patrimonio Literario Andaluz” y vocal de Literatura del Ateneo de Málaga
desde 2009. Tiene publicados más de sesenta títulos de obras literarias en diversos géneros
literarios.


Ο Φρανθίσκο Μοράλες Λόμας είναι ποιητής και συγγραφέας. Γεννήθηκε στη Χαέν το
1957.Έχει εκδώσει εκατοντάδες έργα διαφορετικών ειδών. Ακαδημαϊκός της Ακαδημίας
Καλών Γραμμάτων της Γρανάδα, της Ακαδημίας Ερμηνευτικών Τεχνών της Ισπανίας και της
Βασιλικής Ακαδημίας της Κόρδοβα. Από το 2006 τελεί καθήκοντα προέδρου του
Ανδαλουσιανού Συνδέσμου Συγγραφέων και Κριτικών Λογοτεχνίας (AAEC) και του
Συνδέσμου Παγκόσμιας Ένωσης Ουμανισμού (AIHS). Έχει λάβει το Βραβείο Χοακίν Γκισότ
από το Τμήμα Παιδείας και Επιστημών, το Βραβείο Δημοσιογραφίας από το Υπουργείο
Οικονομίας, το Βραβείο Θεάτρου Δόνια Μενθία ντε Σαλθέδο. Πρώτος επιλαχών του
Βραβείου Παγκοσμίου Θεάτρου Μορένο Αρένας το 2011 και του Παγκοσμίου Βραβείου

 

 LA ISLA DE LOS FEACIOS
No se puede vivir
sin una isla que provoque a la muerte.
Que en su desafío envenene a la vida
con su vellocino de oro y su leche de frutas.
Que bañe de azúcar los mitos y la lujuria
de nuestro miedo.
Ser objetos sin valor, ser objetos sin normas
porque no exista necesidad de ellas.
Ser al fin una gota
de agua en el laberinto de una patria.
En la isla de los feacios forasteros,
consagrados a la vida no velada,
y haber perdido el hábito del llanto.
Ser vagabundos de campiña adentro
y no saber del hielo de las máscaras.
Con las manos leyéndonos,
aferrados a las gratas caricias
que una y otra vez inventa cerca el mar.


ΤΟ ΝΗΣΙ ΤΩΝ ΦΑΙΑΚΩΝ
Δεν μπορεί να ζήσει κανείς
χωρίς ένα νησί που να προκαλεί το θάνατο
Που μέσα στην πρόκλησή του δηλητηριάζει τη ζωή
με το χρυσόμαλλο δέρας του και το φρουτώδες γάλα του
Που περιχύνει με ζάχαρη τους μύθους και τη λαγνεία
με τον φόβο μας.
Είναι αντικείμενα χωρίς αξία, αντικείμενα χωρίς κανόνες
γιατί κανείς δεν τους είχε ανάγκη.
Είναι τελικά μία σταγόνα
νερού μέσα στο λαβύρινθο μιας πατρίδας.
Στο νησί των άγνωστων Φαιάκων,
είναι αφιερωμένοι σε μία έκδηλη ζωή,
και έχουν χάσει τη συνήθεια του θρήνου.
Είναι περιπατητές μίας εσωτερικής εξοχής
και δεν γνωρίζουν την ψυχρότητα του προσωπείου.
Με τα χέρια τους μας μελετούν,
αιχμάλωτοι στα απλόχερα χάδια
που ξανά και ξανά επινοεί δίπλα μας η θάλασσα.


NAUSÍCAA
Ya habitas el pan caliente y como levadura
creces en mis manos hechas para izar el alba.
Acaso en el verano rubia de trigos y astros,
o en la primavera lluvia que muerde la tierra.
Entro en ti como en el deseo la noche que aúlla,
privado del ruido de las cosas, del perenne
cansancio de las olas que rumian su plegaria.
Y la cama se llena de racimos de estrellas,
se espesa de paisajes y coplas,
explota en ternura como la sangre sus últimas
posiciones, con las puertas de tu risa abiertas.
Estamos seguros de que la pasión florece
también en las palabras, como floreces, niña,
en la espuma de la vida, indemne a la muerte.
Y sin darme cuenta soy una corriente de agua
en el país de los feacios, donde la pera
envejece sobre la pera como yo ahora.
Fruto de un árbol que no morirá nunca solo,
tiro mis toscas lloviznas de antaño,
y me encaramo a la copa de tus labios púrpura,
y soy más la manzana de tu boca,
la fruta nueva que rociamos con el deseo.


ΝΑΥΣΙΚΑ
Ήδη κατοικείς μες στο ζεστό ψωμί και σαν τη μαγιά
αναπτύσσεσαι μέσα στα έμπειρα χέρια μου για να φουσκώσεις την
αυγή.
Ίσως το καλοκαίρι κατάξανθη από τα στάχια και τ’ αστέρια
ή τη βροχερή άνοιξη που καταπίνει τη γη.
Μπαίνω μέσα σου μέσα στην επιθυμία της νύχτας που αλυχτά,
κρυφός ο θόρυβος των πραγμάτων, της αειθαλούς
εξάντλησης των κυμάτων που αναμασούν τις προσευχές σου.
Και το κρεβάτι γεμίζει με αγκαλιές από άστρα,
γεμίζει με τοπία και τραγούδια,
ξεχειλίζει με στοργή σαν το αίμα των τελευταίων σου
κινήσεων, με τις πόρτες του γέλιου σου ανοιχτές.
Είμαστε σίγουροι ότι το πάθος ανθίζει
ακόμη και στις λέξεις, όπως ανθίζεις, μικρή,
στον αφρό της ζωής, μην έχοντας νιώσει το άγγιγμα του θανάτου.
Και χωρίς να το καταλάβω γίνομαι ένας χείμαρρος νερού
στην χώρα των Φαιάκων, εκεί όπου το αχλάδι
ωριμάζει στην αχλαδιά όπως εγώ τώρα.
Καρπός ενός δέντρου που δεν πεθαίνει ποτέ μόνος,
Τινάζω τις περσινές χοντρές σταγόνες από πάνω μου,
και κουρνιάζω στο ποτήρι των πορφυρών χειλιών σου,
και γίνομαι επίσης το μήλο των χειλιών σου,
το καινούριο φρούτο που ραντίζουμε με πόθο.


domingo, 29 de noviembre de 2020

DE NUEVO ANTONIO MACHADO 145 AÑOS DESPUÉS DE SU NACIMIENTO POR MORALES LOMAS

 

EDICIÓN, ESTUDIO Y SELECCIÓN DE FRANCISCO MORALES LOMAS
 
PUBLICADO POR  POÉTICAS EDICIONES.
 
DIRECCIÓN: JOSÉ SARRIA
 

Al cabo de los años existen escritores cuya obra es recuperada por las generaciones posteriores, ingresan en la historia como autores clásicos y son estudiadas sus obras como creaciones fundamentales a las que el tiempo no ha confundido o vilipendiando. En esas ocasiones, nos encontramos con escritores para la historia, intemporales, como Antonio Machado, Cervantes, Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca. Pero de todos ellos Machado ha sido el autor aceptado por todas las generaciones que le siguieron por su compromiso con la palabra y el ser humano y por ser un referente para sentir la fusión de ética y estética.

 

 

Si tuviéramos que citar a tres poetas del siglo XX que marcan a las generaciones que han ido surgiendo durante ese siglo, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y Federico García Lorca tendrían un singular respeto. El primero, en el primer tercio de siglo; y el segundo, a partir de la República y durante el resto del siglo; incluso en los albores del siglo XXI, pues no en vano en estos momentos se puede considerar un guía para Humanismo Solidario, un movimiento literario y artístico que tiene en Antonio Machado a uno de sus grandes precursores; y el tercero, por su dimensión universal y su simbología.

En el caso de Antonio Machado se trataría, entiendo, de un caso único en la historia de la literatura española, el de un escritor que sucesivamente haya tenido tanta aceptación en las generaciones siguientes y objeto de continuadas lecturas.

Pero si tan importante es la duración de ese éxito, en torno al siglo, también lo son las razones literarias o extraliterarias en que se fundamenta ese beneplácito urbi et orbe.  Porque está claro que la profundidad poética de Antonio Machado es tan grande como su compromiso con la palabra y el ser humano y, en función de las épocas históricas en que ha sido reclamado, podemos encontrar un Machado u otro; y siempre un Machado diverso, plural y lleno de perspectivas y matices, cuya razón de ser tuviera tanto que ver con sus heterónimos. (...)


 
 
 
 
 
 

 
¿DÓNDE ADQUIRIR LA OBRA?
 
EN POÉTICAS EDICIONES: https://poeticasediciones.com/ 

https://www.fnac.es/a7858818/Antonio-Machado-Palabra-en-el-tiempo

https://www.laie.es/es/libro/palabra-en-el-tiempo/9788418082597/938889

 https://www.libreriainusual.com/es/libro/palabra-en-el-tiempo_3850090013

https://www.copiarteoviedo.es/es/libro/palabra-en-el-tiempo_3850090013

 https://www.machadolibros.com/libro/palabra-en-el-tiempo-antologia-poetica_589512

 https://www.pasajeslibros.com/libros/materias/espanol/literatura/poesia-teatro-y-cuentos-populares/poesia-espanola-contemporanea/0270/


sábado, 14 de noviembre de 2020

RESEÑA DE JOSÉ SARRIA SOBRE EL ESPEJO VACÍO DE F. MORALES LOMAS, PREMIO ROSALÍA DE CASTRO DE POESÍA

 

http://www.sur-revista-de-literatura.com/Resennas15/03JSarriaEspejov.pdf

 

 

 

“El espejo vacío”

de Francisco Morales Lomas

 

Por José Sarria

 

Hablar de Francisco Morales Lomas, me resulta, si no fácil, al menos no excesivamente complicado, ya que nos unen más de veinte años de amistad, de compañerismo literario y de compartir muchas horas en proyectos, utopías y demás desvaríos culturales.

Cinco palabras son suficientes para definir la persona y la figura de F. Morales Lomas: RIGUROSIDAD, CONSTANCIA, LEALTAD, COMPROMISO Y SOLIDARIDAD. 

Es Académico de la Academia de Buenas Letras de Granada, de la Academia de las Artes Escénicas de España y de la Real Academia de Córdoba. Catedrático de Lengua Castellana y Literatura. Doctor en Filología Hispánica. Licenciado en Derecho y licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada. Es Profesor Titular de la Universidad de Málaga.

Ha dirigido congresos, seminarios y cursos de verano en diversas universidades y ha sido profesor invitado en centros educativos y universidades de Marruecos, Polonia, Francia, México y Suecia, siendo seleccionado por la Junta de Andalucía como escritor participante en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México) y en su Guía de Autores. Está incluido en la Enciclopedia General de Andalucía.

La suya es una vida dedicada completamente a la literatura que le ha reportado algunas consideraciones y premios como el haber sido finalista del Premio Nacional de Literatura, en la modalidad de ensayo, finalista del Premio Nacional de la Crítica, en poesía y, asimismo, finalista del Premio Andalucía de la Crítica. Premio Joaquín Guichot de la Consejería de Educación y Ciencia, Premio de Periodismo del Ministerio de Economía, Premio Doña Mencía de Salcedo de teatro y Premio Internacional de teatro Moreno Arenas.

Bajo esas premisas y, siendo, como es, un trabajador infatigable, nos ha entregado, hasta el momento, más de 140 obras (entre poesía, narrativa, ensayo, teatro o capítulos de libro).

Desde 2006 es presidente de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios (AAEC), vicepresidente de la Asociación Colegial de Escritores (ACE-Andalucía), vicepresidente de la Asociación de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales de Andalucía (ADICTA) y presidente de la Asociación Internacional Humanismo Solidario (AIHS).

Es, esto último, lo que más me interesa, del amplísimo curriculum de Francisco, del que les he señalado solo una breve y reducida nota.

Su obra se incluye en lo que se ha dado en llamar el HUMANISMO SOLIDARIO. A este respecto el poeta y crítico Alberto Torés decía que “la escritura poética de Francisco Morales Lomas ratifica un hecho indiscutible, tal sería la labor del poeta consistente en una búsqueda permanente, una investigación continua que se fundamentaría sobre dos planos básicos: el del conocimiento de la realidad y el modo de interpretarla o transformarla. Además, desarrolla un conflicto entre la sensibilidad y la expresión que aquí indaga claramente sobre la vida, sobre lo que mancomuna a los hombres, sobre la disposición de un humanismo solidario”.

 

PARA QUÉ LA POESÍA

 

Dice JUAN COBOS WILKINS que: “El mundo se derrumba y tú escribes poemas”, como título de uno de sus magníficos poemarios.

Pero es, precisamente, la poesía, la más elevada de las expresiones literarias, cuya fuerza generatriz puede coadyuvar a la consolidación de un nuevo horizonte, de un nuevo mundo. El poeta no es un ser nacido para generar literatura de ocio o esparcimiento; al contrario, el suyo es un discurso incardinado en un espacio público, como es el poema, desde donde el poeta participa, con y desde la palabra, de un proyecto de emancipación humana destinado a constituir la identidad de un sujeto incardinado en su historia.

Es por ello, que la labor poética se eleva por encima (o al menos, así debiera de ser) de esos espectáculos o ceremonias socio-culturales que tanto abundan en los últimos tiempos, esa especie de ciclogénesis poética que todo lo mal-iguala. La poesía no es (o no debiera de ser) filigrana, floritura o cairel.

Así, Francisco Morales Lomas y Albert Torés, venían hablando, desde hacía muchos años, del HUMANISMO SOLIDARIO, que se materializa en el año 2013, como corriente de pensamiento y en el que se incardina la obra que hoy presentamos.

La vocación de todo poeta, de todo verdadero poeta, está (o debería de estar) al servicio del establecimiento de la educación sentimental de su tiempo, de la fundación de una subjetividad encaminada a la reconquista permanente del ser, contribuyendo decididamente a elevar la capacidad transformadora de pensar y de reflexionar, sin dejarse vencer por una sociedad volcada en el simple entretenimiento. Una sociedad donde todas las ideas de felicidad terminan delante de un escaparate, como decía Bauman.

Frente a ello, decía Hölderlin que: “Lo permanente lo instauran los poetas”.

Hoy, más que nunca, ante la radical transformación social que el mundo (no ya España o Europa) está experimentando (la GRAN TRANSICIÓN la denominan los organismos de la ONU), donde el futuro discurre por los raíles de una globalización general bajo el hálito de la cuarta revolución industrial (fundamentada en la aparición de la robotización), los poetas, los creadores, no deberíamos de quedar al margen de la construcción del nuevo paradigma social que se está edificando y trabajar por recuperar de la historia las corrientes de pensamiento que aúnan lo individual y lo colectivo en un mismo sentimiento, para elevarse en una de las grandes conquistas del ser humano de nuestro tiempo. 

Decía César Antonio de Molina: “Estamos caminando entre las ruinas de nuestra civilización, asistimos al final de una época …/… En estos tiempos derivamos hacia un totalitarismo desconocido, unas superestructuras que nos controlan y vigilan digitalmente. Pero esto es el inicio, la prehistoria …/La gente de cultura debemos ser críticos y defender a la humanidad. Tenemos que luchar por la capacidad de pensar y no dejarnos vencer por esta sociedad volcada en el entretenimiento, que no es gratuito y nos lleva a la pérdida de nuestra conciencia".

Y fue Rafael Alberti quien nos enseñó que: “No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo / encerrado. Su canto asciende a más profundo / cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres”.

Por eso, algunos creadores, algunos poetas, pensamos que era necesario enarbolar un discurso que recogiendo las ideas del Humanismo clásico, fuese capaz de dar respuesta, de ofrecer un discurso que acompañase al ser humano en esta nueva época. Un TRANSHUMANISMO (o Humanismo Solidario) que aportase respuestas, alternativas, a los cuatro ejes de las incógnitas actuales: la globalización (establecer el sentimiento de unidad profunda del ser humano = el otro no solo existe sino que me constituye), la nueva revolución industrial (robotización / vamos a ser espectadores de la convivencia entre humanos y humanoides), la eliminación de las barreras de género y el déficit ecológico (un planeta cuyos recursos se agotan).

Humanismo Solidario, del cual Francisco Morales Lomas es precursor y presidente, apuesta por empeñar todos sus esfuerzos literarios en la elaboración de un sentimiento profundo de identidad compartida, de unidad profunda del género humano (para pensar y analizar en términos de especie humana) haciendo de ese sentimiento estación de destino de sus obras, siguiendo la estela del poeta libanés Khalil Gibran, cuando escribe: “La tierra es mi patria. la humanidad, mi familia”.

Un Humanismo al servicio de los otros, en términos globales, siguiendo la formulación del sujeto de Franz Hinkelammert: “YO SOY, SI TÚ ERES”, con la firme intención de “Convertir lo contingente – que puede suceder o no- en necesario”, siguiendo el pensamiento de Damián Tabarosky.

 

EL ESPEJO VACÍO

 

Y es, en ese contexto, donde aparece esta nueva obra, en este caso poética, de Francisco Morales Lomas, de la cual nos hablará más ampliamente Albert Tores. Una obra escrita, como él mismo ha señalado, bajo las raíces del Humanismo Solidario y “durante la gran crisis que hemos vivido estos años atrás” …/… “En algunas ocasiones (dice Francisco) se tiene la sensación de que el ser humano no posee salida vital alguna a su existencia y anda perdido, sin encontrar realmente un lugar, sin hallarse en el encuentro con los otros, aislado, en un espejo vacío observando el mundo en torno como si fuera el único que existe y, a veces, sin reconocerse como individuo. Pero la realidad es mucho más cruel. Los otros existen y este poemario mira a todos. Se produce un encuentro entre el yo poético y el nosotros en una comunión cárnica necesaria pero también en una comunicación espiritual”.

Desde el silencio, Morales Lomas, nos invita a la reflexión y a la contemplación (“El mundo es de la materia que exige contemplación”, decía la poeta austríaca Ilse Aichinger), más que a la lectura misma de los poemas; a descifrar y a percibir la realidad que se esconde tras las palabras, las imágenes o las ideas.

Desde una pacífica rebelión contenida en sus propuestas poéticas, es posible asistir a la interpretación lírica del mundo, pero de otra manera, recreado desde otro prisma, al modo del poema “Pido el silencio” de Pablo Neruda: “Pero porque pido el silencio / no crean que voy a morirme: / me pasa todo lo contrario: / sucede que voy a vivirme”, es decir,  la deconstrucción (rebelión) del mundo inmediato servirá al poeta para adentrase en un espacio simbólico, metafórico, a veces onírico, desde el que expresar su escepticismo frente a la realidad que se dogmatiza con nombres y denominaciones generalmente indubitadas. La presencia  de lo arrebatado, de lo aniquilado y el compromiso conforman la poética de los textos de nuestro poeta, elevando un estandarte contra el olvido, contra la conformidad, una insurrección contra la dejación y la amnesia social, para rescatar a los débiles y a los destinatarios del horror que se hacen presentes en los silencios de sus propuestas líricas.

No es la suya, sin embargo, como no lo es la de Humanismo Solidario, una poética social, militante, partidista o afiliada, pues desde la libertad y la independencia, el poeta enarbola una poética inconformista y comprometida, exclusivamente (que no es poco) con la palabra y con la vida.  

“Dicen que no hace falta la poesía. / Suponen que la gente necesita comer. / Con eso basta”, ha escrito Raquel Lanseros.

Francisco Morales Lomas nos ofrece su poesía, incardinada en un decidido Humanismo Solidario, porque piensa y cree, firmemente, fraternalmente, que además de alimento, de materia, esta nueva humanidad necesita necesariamente de la palabra, del alimento poético, tal y como sostuvo Shelley en su “Defensa de la Poesía” y, tal y como adelantaba Federico García Lorca, en el discurso que pronunciaba en Fuentevaqueros, en el año 1931, con motivo de la inauguración de la inauguración de la biblioteca de su pueblo natal:

“No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan …/… ¡Libros!, ¡libros!, he aquí una palabra mágica que equivale a decir “amor, amor”, y que debían los pueblos pedir como piden pan …/… Cuando el insigne escritor ruso Fiódor Dostoyevski, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón”.

Este es el libro, este es el poeta.

 

 


 

JOSÉ SARRIA (Málaga, 1960). Es poeta, ensayista, investigador y crítico literario. Ha publicado dieciséis libros de poesía, narrativa y ensayo. Parte de su obra ha sido traducida al italiano, francés y árabe.
Su poesía aparece en numerosas antologías y recopilaciones poéticas de España, Italia, Túnez y México. Es co-autor de la antología Poesía andaluza en libertad (una aproximación antológica a los poetas andaluces del último cuarto de siglo) (Málaga, 2001), del estudio de investigación al-Andalus, el Paraiso (Granada, 2007), de la antología Calle del Agua. Antología contemporánea de literatura hispano-magrebí (Madrid, 2008) y de la antología Hijos de la travesía. Poetas árabes actuales en España (Madrid, 2013).
Es colaborador habitual en diversos medios nacionales y extranjeros con obras de creación, crítica literaria e investigación, siendo ponente en jornadas y seminarios en España (Universidades de Granada, Córdoba o Málaga), en los Institutos Cervantes de Marruecos y Túnez, en las Universidades de Fez, Rabat, Casablanca, Tánger, Tetuán y Túnez, así como en el VII Congreso Ibérico de Estudios Africanos (CIEA7) celebrado en Lisboa.
Es miembro permanente del Jurado del Premio Andalucía de la Crítica, pertenece a la Junta de Gobierno de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía (Secretario General) y a la Junta de Gobierno de la Asociación Internacional Humanismo Solidario (Secretario General). Es Miembro Fundador del Club de Amigos de Marruecos y ha sido incluido en la Enciclopedia General de Andalucía.

                                    MORALES LOMAS Y JOSÉ SARRIA EN CÓRDOBA

 
 
 


FERNANDO CABRITA, JOSÉ SARRIA Y MORALES LOMAS EN FEZ (MARRUECOS)
 



La creación literaria y el escritor

La creación literaria y el escritor
El creador de libros, pintura de José Boyano