jueves, 17 de septiembre de 2015

EL HUMANISMO SOLIDARIO Y LA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA




CURSO DE VERANO DE LA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA: EL HUMANISMO SOLIDARIO


http://cursosdeverano.unia.es/item/nuevas-tendencias-literarias-el-humanismo-solidario-en-la-poesia-espanola-contemporanea.html

CAMPUS DE LA CARTUJA. SEVILLA
NUEVAS TENDENCIAS LITERARIAS. EL HUMANISMO SOLIDARIO EN LA POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA.

Desde el lunes 21 de septiembre hasta el viernes 25.

Colaboran: Universidad Internacional de Andalucía, Humanismo Solidario, Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios y Asociación Colegial de Escritores de España (Sección Autónoma de Andalucía).



Durante cinco días se analizará esta nueva corriente de pensamiento, EL HUMANISMO SOLIDARIO, que está siendo considerada la corriente de estética-ética del siglo XXI por muchos estudios.

Participan diversos escritores y profesores de universidades españolas, estudiosos y poetas: Manuel Rico, Francisco Morales Lomas, Manuel Gahete, Remedios Sánchez, Manuel Vázquez Medel, Raquel Lanseros, María Jesús Orozco Vera y Trinidad Núñez Domínguez.








lunes, 14 de septiembre de 2015

EL MUNDO LUMINOSO DE MORALES LOMAS EN PUERTA DEL MUNDO POR PEDRO GARCÍA CUETO


ESTA RESEÑA HA SIDO PUBLICADA EN LA REVISTA ALHUCEMA, NÚMERO 32, ENERO-JUNIO DE 2015, PP. 197-199

   Como crítico, poeta, presidente de la Asociación de Críticos de Andalucía, novelista y muchas cosas más, Francisco Morales Lomas es un excelente escritor que conoce la belleza del lenguaje, su poder que imanta la imaginación, las sombras que la palabra, en su sendero de iluminación, va dejando en el lector.
   Envuelve su obra un largo proceso de encuentro con la palabra, como un tesoro de riquezas inigualables, como muestra su libro de poemas Puerta del mundo, editado por Ediciones En Huida, en el año 2012. Se trata de un poemario donde los versos galopan por el lenguaje, buscan la luz que va dejando la ventana, esa luz cenital que adviene sombras, las de la vida y las del paso del tiempo, porque el libro es una reflexión sobre nuestra caducidad, en la línea manriqueña o machadiana, un encuentro con la palabra para saber que somos solo eso, humo en volandas, palabras que se cruzan y se van, dejando las sombras chinescas de su vuelo sobre las cosas.
  La muerte es un tema esencial en el libro, como muestra en el poema que comienza: “¿Mi muerte a quien importa o mi vida? / Alegre me iré, sé que nadie me apremia, / que nadie fuerce este silencio, / que no tiene alcance ni audencia”
  El poeta navega en ese anonimato, el del hombre que es invisible y va cubierto de sombras, porque la vida es un tapiz, un lienzo que se va deshilvanando, caminamos al borde del silencio, para ir borrándonos lentamente.
   También la escritura es un tema del libro, la palabra hecha verso, que no escucha nadie, un lenguaje que se borra, porque solo se oye en sueños:
“Hay muchas palabras por explicar hoy. / Un lenguaje ajado que no admite sílabas / para un mundo oscuro que guarda sus secretos”.
   Palabra ajada, lenguaje que se quiebra, en un mundo interior que es impenetrable, el poema busca traspasar la frontera del silencio, lo no dicho, verbalizar lo que se intuye, hacerlo eco. Para el poeta, las palabras solo sirven cuando se desean, en la seducción que el lenguaje nos produce, por ello, dice:
“Y aunque las palabras dejen su retama / en los agrios labios, solo el deseo / de conquista me hace fuerte y duradero. / Nadie apresará mi canto que vibra / en limpios reclamos de la noche y el sueño. / Las palabras son como niebla que habla”.
   El lenguaje está teñido de la niebla del tiempo, de esas sombras que se ven lejanas, pero que vuelven, nos acunan en la soledad de la noche.
    Para el poeta andaluz, la madre es evocada, no en vano, el poemario está dedicado al padre, porque Morales Lomas sabe del influjo de los seres queridos, los progenitores que han dejado su huella en la piel y en la mirada.
   En el poema a su madre, la describe hundiendo el pan con “el cuchillo rojo del sueño”, clara metáfora del paso del tiempo, donde vemos y sentimos a quien no está, sus presencias viven, calan en nosotros, nos tocan y van puliendo nuestra piel, dorando nuestro besos idos:
“Mi anciana madre hendía el pan / con el cuchillo rojo del sueño. / En la alacena azul sus nostalgias / se acunaban con mimos de años / y la casa se hacía infinita / con sus manos de hierba recién / cortada, fresca hierba que crece”.
   Hubo ternura en las manos, la que caló en él, porque la madre era el paño donde sentir la caricia del tiempo, el velo donde ocultar la tristeza de la niñez, pero también el arco iris de la alegría al ver a la madre, cercana, próxima, en la cadencia de unos besos que llenaron su vida.
    Y queda la naturaleza en este bello poemario, el paisaje que inunda al poeta, más allá de las palabras, de la infancia, de cualquier atisbo del ayer, la Naturaleza permanece, es el tiempo detenido, donde iremos muriendo unos y otros, pero las estaciones seguirán, testigos de nuestra caducidad, de nuestra temporalidad.
   Lo dice Morales Lomas y cumple ese compromiso con el ser que lleva dentro y que conforma este bello libro, de un poeta de exquisita elegancia ante el lenguaje, donde el verso lleva música:
“Ya amanece el día: ya la noche / pierde su batallar de oscuridades / y la aurora despliega el temblor / del cielo. Se abre el mundo, y los pájaros / sostienen con su canto fervorosas claridades.”
     Poeta que sabe que debe seguir, que el mundo lo reclama, que morir es un destino, pero que la vida es hermosa, vale la pena y debemos ahondar en la claridad del día, tocar el mundo, amarlo, para que nuestra huella quede cuando ya no estemos, bello libro de un poeta andaluz que nos ilumina con sus versos transparentes.

    
DATOS SOBRE PEDRO GARCÍA CUETO
Ensayista español (Madrid, 1968). Doctor en filología y licenciado en antropología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned). Docente en educación secundaria en la Comunidad de Madrid. Crítico literario y de cine, colaborador en varias revistas literarias y de cine, autor de dos libros sobre la obra y la vida de Juan Gil-Albert y un libro, La mirada del Mediterráneo, sobre doce poetas valencianos contemporáneos.

lunes, 29 de junio de 2015

CURSO DE VERANO SOBRE LA POESÍA DE ANTONIO HERNÁNDEZ, PREMIO NACIONAL DE LITERATURA Y PREMIO NACIONAL DE LA CRÍTICA






EL MIÉRCOLES Y EL JUEVES PARTICIPO EN EL CURSO SOBRE LA POESÍA DE ANTONIO HERNÁNDEZ CON UNA PONENCIA SOBRE SU POESÍA Y EN UNA MESA REDONDA






ANTONIO HERNÁNDEZ Y F. MORALES LOMAS

viernes, 26 de junio de 2015

LA POESÍA DE F. MORALES LOMAS EN LA TERTULIA DEL PIMPI (MÁLAGA) POR ALBERT TORÉS



JOSÉ INFANTE, ALBERT TORÉS, F. MORALES LOMAS, FRANCISCO CAMPOS Y SU NIETO



LA POESÍA DE F. MORALES LOMAS
EN LA TERTULIA DEL PIMPI (MÁLAGA)
ALBERT TORÉS

Si hiciera ciertos malabarismos en la curva del tiempo, un acto tan arduo como inútil, empezaría diciendo que soy amigo del poeta desde hace 30 años. Y aunque no parezca pertinente, creo que la literatura entre sus múltiples funciones encierra la de actuar como embajadora de la amistad. Y lo demás es literatura-
Decía José Bergamín que él no podía ser objetivo porque no era objeto, y a esto Roland Barthes le añade la imposibilidad de poder hablar de los que nos gusta. Falta un último ingrediente, mi negativa hasta ahora de cumplir con los actos protocolarios. Como veis se nos hace complicado la presentación. Pero hay más: la trayectoria creativa de Francisco Morales Lomas impide directamente una presentación razonable, mínimamente precisa.  Por fortuna, no será su faceta de novelista y narrador la que nos ocupe con más de 17 títulos, ni su pendiente teatral con más de 20 piezas entre obras de teatro breve y volúmenes de su teatro completo, ni tampoco el terreno ensayístico  con casi 30 libros publicados, ni tampoco su vertiente periodística y de crítica literaria que no sabría contabilizar. Nos centraremos en sus 16 poemarios , recorriendo desde aquel libro inicial  VEINTE POEMAS ANDALUCES de 1981  hasta llegar al poemario PUERTA DEL MUNDO de 2013. Aunque aviso ya. No me sorprendería que a lo largo de la lectura anuncie un nuevo libro.
Por tanto, la primera consideración al acercarnos  al conjunto de la obra poética de Morales Lomas es entender que no sólo es un testimonio literario indiscutible, lo avala fundamentalmente su obra sino que es un referente intelectual refrendado por su actitud, sus inquietudes, sus gestiones, en definitiva, su modo de implicarse literariamente y vitalmente. Aquí no hay afán protocolario sino el reconocimiento objetivo de los hechos que a todos nos ubica con justa precisión en el lugar que merecemos.
En principio es manifiesto que la producción poética de Morales Lomas constituye dentro del actual panorama de tendencias poéticas en activo, una voz singular y reconocida. Con toda certeza porque la concepción de la escritura es universalizadora y con voluntad global. Morales Lomas es un hombre de letras en el más amplio sentido del término como hemos visto y ello, le permite consagrarse con igual destreza a la poesía, la narrativa, la dramaturgia, la crítica, el artículo periodístico, el ensayo, la investigación, la docencia.

F. MORALE LOMAS EN LAS BODEGAS EL PIMPI (MÁLAGA, 23 DE JULIO 2015) 

Para nuestras palabras hemos tomado como referente la obra  TRÁNSITO, precisamente  por ser una antología, diría más, una antología requerida y como tal constituyente de un mapa de introspección y expectativas, una reordenación con afán definitivo  que tras pasar examen nos ofrece un sólido libro de poemas que se caracteriza por su actitud, es decir, el considerar la poesía como una fuente de conocimiento, repleta de pasiones, como un hacer indisgregable del binomio ético-estético. Expresa en cada verso la reformulación lúcida de sus inquietudes como lector y como escritor y, a mi modo de ver, encarna perfectamente la consideración de  entender la poesía como un lenguaje meditado, atendiendo a la humanidad y por consiguiente siendo eje esencial de lo que se conoce como el humanismo solidario.
El poema, aquí es un trasunto de vida, un acto que combina por igual la inteligencia y la emoción. Creo que la participación efectiva de la esperanza es primordial tanto que es el eje constructivo o al menos el hilo conductor de la antología. La esperanza es una plaza que ha sabido fraguar una escritura poética que atiende en las mismas dosis los procesos de lectura y los de creación, que configura una arquitectura donde el concepto es vital, estamos ante un verso sustantivo pero para dar paso a un paradigma meditativo donde se dibuja una memoria sobre el paso del tiempo, donde se establece una nueva óptica con la presencia de la muerte, donde, desde los actos de la maternidad se busca ese lenguaje que se ocupe del entorno amoroso, que renueve los tejados de la poesía experiencial.
Por otro lado, nuestro mirada se detiene en esta relevante selección y por tanto nos permite esbozar unas líneas maestras,  marcar ese viaje hacia la intimidad. Siempre el paisaje ha desempeñado  un papel relevante no sólo en la producción poética sino también narrativa de nuestro autor. De hecho, no son pocos los títulos que parten directamente de la puesta en escena de un viaje. Sin embargo, a partir del libro   Eternidad sin nombre de 2005, parece que se produce un diluir contextual, una mayor abstracción que apela a la sutileza, al impresionismo, a la melancolía, a la puesta en marcha en definitiva, de un ensayo de otras vías poéticas que se producen al finalizar ese aludido tránsito. 
Si tuviera que acuñar alguna terminología crítica o buscar un titular que asumiera con cierta exactitud el conjunto de rasgos específicos de la poesía de Morales Lomas, afirmaría que estamos ante un eclecticismo inteligente, base primordial del   humanismo solidario. De hecho, en alguna poética suya, ( dónde o en cuál, pues vaya a saber) he leído que su escritura obedece a una necesidad de búsqueda permanente fundamentada en el conocimiento de la realidad y en el modo de interpretarla o transformarla, explicitando que se da sobre la disposición de un humanismo solidario.

F. MORALES LOMAS, JOSÉ INFANTE Y ALBERT TORÉS EN EL PIMPI

Francisco Morales Lomas sabe muy bien que el poeta debe escribir a partir de un modelo (educación literaria) pero un modelo reflexionado (educación literaria e ideología). De hecho, el propio autor en sus esquemas básicos no está sino reclamando el derecho a la diversidad, a lo otro, a la divergencia. A la vez, hay un mensaje que se cifra en la nobleza de unas lecturas sin cuyo sedimento, por mucha imaginación que se tuviera, se podría esbozar una sola línea. Es un hecho que constituye el foco de intencionalidad productiva, insertando una mirada nítida, profunda, disconforme y serena, con la reivindicación del sólido equilibrio entre contemplación y producción,  meditación y acción.
El verso de Morales Lomas va asociado al discurso de la razón, al genuino límite donde se plasma la legitimidad del pensamiento, donde la conjugación de muestras y pasiones literarias por un lado y el caudal de experiencia personal por otro,  nos llevan a una conocida fórmula de poesía  como fondo crítico de la vida, como si escribiera desde la vida. A la esperanza que percibimos de manera continuada, le sumamos la conciencia absoluta de moverse en el espacio de la libertad por excelencia, pero como humanista solidario, no renuncia a ninguna aportación, conciliando y yuxtaponiendo elementos diversos que van de las grandes epopeyas griegas al mundo de revés de Valle Inclán, de las vanguardias europeas al imaginario andaluz, del universo de la poesía social a las particularidades románticas,  pero en definitiva que van rastreando las huellas de la historia, que apuntalan la conciencia histórica del poeta. Morales Lomas no acepta concesiones porque en el campo de batalla o en el escenario del mundo se trata de conquistas. Sin duda es un romántico cívico que ejerce de humanista solidario, libertario y a ciencia cierta, el lector interesado ha de agradecerlo.
Unos versos magistrales lo ejemplifican con más nitidez y belleza:

Mis padres sólo me enseñaron a trabajar
Y besar el pan cuando cae al suelo.
La vocación de pisar en la tierra
Y buscar la fuerza de su raíz.

F. MORALES LOMAS, JOSÉ INFANTE Y ALBERT TORÉS

 Si tenemos a docentes en la sala, la poesía de Morales Lomas es un claro ejemplo para la educación en valores. Si tenemos  amantes y aficionados a la literatura, la poesía de Morales Lomas  es un modelo a emular, a estudiar. Si tenemos políticos en la sala, la poesía de Morales Lomas es una muestra de conflictos resueltos.  Si tenemos a cristianos, musulmanes, budistas o laicos, la poesía de Morales Lomas es un referente a seguir porque plantea la tolerancia y la necesidad de la alteridad. Si tenemos a incrédulos, Morales Lomas nos da una lección para disentir, para alcanzar un juicio crítico es preciso saber analizar en primera instancia.
 Si estamos aquí, seamos lo que seamos, es porque entendemos que el amor es el motor de la humanidad, que la esperanza no tiene fronteras y que las grandes inquietudes de los hombres siguen generando contradicciones. Todo ello  nos recuerda que la literatura es el antídoto de la sin razón y que tiene edad milenaria, y, en esta necesidad de plantear vida y literatura como fuente de conocimiento, nos encontramos con la obra de Francisco Morales Lomas.

ALGUNOS LIBROS DE POESÍA DE F. MORALES LOMAS















viernes, 19 de junio de 2015

EL TEATRO DE JUAN GARCÍA LARRONDO POR F. MORALES LOMAS





AGOSTO EN BUENOS AIRES
DE JUAN GARCÍA LARRONDO
F. MORALES LOMAS

Agosto en Buenos Aires de Juan García Larrondo obtuvo el IX Premio El Espectáculo Teatral (Ediciones Irreverentes, Madrid, 2015). García Larrondo define esta obra como “melodrama gaditango y cósmico”, y acaso divertimento que bromea con cosas serias sobre temas tan de actualidad como la homosexualidad, la aventura enloquecida de los políticos y la decadencia de las divas o divos y sus espectáculos televisivos.
Una opereta bufa que aspira también a mostrar las claves de la aventura amorosa en sus diversas dimensiones y los juegos de pasiones y mentiras o medias verdades que se encierran cuando se palpa esa esfera de la sentimentalidad. Existen el humor negro y la circunstancia mágica como elementos con los que discernir una aventura en la realidad que acaba siendo una incursión en un mundo sorprendente y desestabilizado, porque a medida que avanza la acción esos personajes reales, de carne y hueso, acaban derivando en paradigmas de una fábula a lo tartufo con la licencia imaginaria de fantasmas que son vistos solo por una persona, como emblema o reproducción de que la memoria, lo realizado, siempre se guarda en el magín como un acto de consciencia que puede pervertir toda una vida. Siempre se convive con el pasado y pocas veces se es ajeno a su influjo.
La obra está desarrollada en tres actos con un añadido final a modo de coda, una escena última que es como una especie de anuncio de inicio para provocar la sonrisa final del espectador y una presunta circularidad. Está ambientada en Cádiz en un tórrido mes de agosto de finales de los noventa del silo pasado, y plantea la historia de una pareja de homosexuales que tienen previsto hacer un viaje a Buenos Aires (de ahí el título). Con este motivo alquilan su piso a una mujer y su hija que son precisamente argentinas y están en España de paso. Sin embargo, el viaje de los españoles se impide y acaban conviviendo los cuatro en el mismo piso. A partir de ese instante, el único objetivo de la madre, HIPERBÓREA MALLÉ, es conseguir que su hija conquiste amorosamente a JACINTO, que vive enamorado de su pareja ZAKARÍAS. Los filtros amorosos elaborados a partir del flujo vaginal mezclado con el mate harán milagros y JACINTO, como en éxtasis, acabará abandonando a ZAKARÍAS cayendo en brazos de AURORA BOREAL MALLÉ, con lo que el melodrama está servido.
Poco a poco se irá aclarando el misterio en torno a esta pareja de mujeres: “Te conozco (dice AURORA BOREAL MALLÉ a su madre) y sé que no habríamos huido del país si no hubiese algo más que vos sabés”. La más dominante y agresiva es HIPERBÓREA, una diva de ópera venida a menos, forjada en los ámbitos de la corrupción, la manipulación y el despropósito, cuyo objetivo ha sido seducir a políticos incautos. Su salida de Argentina se debe a un affaire con uno de ellos, de lo que se ha derivado el embarazo de su hija AURORA BOREAL MALLÉ y, una vez en Cádiz, tiene un nuevo en el magín: “Cazaremos a un hombre como sea y cuando volvamos a Argentina, sobornaremos a la prensa, nos forraremos haciendo un tour televisivo y lo desmentiremos todo con exclusivas…”

JUAN GARCÍA LARRONDO, DRAMATURGO

HIPERBÓBREA es realmente el alma dramática de la obra, en torno a ella, sus conflictos emocionales, su pasado, ese desdoblamiento entre al realidad y la ficción y sus demonios particulares (que aparecen en cualquier momento y al que ella coloca simbólicamente dentro del frigorífico) pivota gran parte del sentido último de la representación. Es un hallazgo incontestable de García Larrondo por su originalidad y fuerza dramática. A medida que avanza la obra mostrará esa baraúnda de personajes fantásticos, esos fantasmas que le echan en cara su pasado y su perverso modus operandi, advirtiendo así que no viene sola con su hija sino acompañada por una serie de prototipos de su pasado (escuchados y vistos solo por ella) que tratarán de vengarse cuando puedan, como así harán en una de las simpáticas escenas finales cuando HIPERBÓREA decide ir a nadar. El resultado final lo dejamos para el lector o el espectador en su caso.
Conceptos como la comida (la glotonería) y el sexo, tan primarios y necesarios se convierten también en instrumento para la reflexión vital y el sarcasmo como cuando dice AURORA BOREAL MALLÉ en un monólogo: “¿Y la masturbación? ¿A qué se creen, sino, que me dedico mientras que no como? Pero ya hasta el onanismo frenético dejó de consolarme”.
El planteamiento dramático de García Larrondo muestra su profundo conocimiento sobre la puesta en escena y una creatividad importante en los diálogos siempre imprevistos y ágiles que permiten aventurarnos en una obra imprevisible e impredecible pero en la que, en principio, todo se produce con una síntesis fantasmagórica entre lo mágico y lo real y en un espacio reducido como es una vivienda. La ironía y el sarcasmo se cuelan con dulzura y habilidad y comprensión de la homosexualidad  contrastada con la homofobia de sus personajes femeninos, como cuando dice HIPERBÓREA MALLÉ: “!Jacinto es víctima del progreso! ¿No viste? Zakarías es quien le contagió esas equívocas tendencias de invertido y le obliga a practicarlas en contra de su voluntad (…) Hoy las hembras no saben estar a la altura de los machos”. También y, en esa línea de pensamiento retrógrado, siempre hay oportunidad para el sarcasmo en algunos de los comentarios de estas sobre los españoles a los que con socarronería considera unos “liberales”, no acabando de reconocer la trascendencia del amor y sí unos recursos a la moralina tradicional y a la degradación de la especie que conforman ese mundo de mujeres vindicativas de la que se salvará al final AURORA BOREAL, casi haciendo honor a su nombre. El hombre para ellas es eso, una animal estúpido al que hay que se seducir fácilmente con unos filtros de amor que no son otra cosa que el flujo vaginal. No lo lograrán con ZAKARÍAS que desde el primer momento se mostrará profundamente crítico con ellas.
García Larrondo en el exordio inicial titulado “Expiación” explica que existen mucho de referencias autobiográficas en la obra y se originó como un “resentimiento crónico” que aspiraba a ser una comedia costumbrista y acabó convertida en esperpento. En el fondo siempre existe una búsqueda de la felicidad truncada y una cierta podredumbre cuando no se conservan criterios racionales o sentimentales para hacerla compatible con la libertad y los afectos.


La creación literaria y el escritor

La creación literaria y el escritor
El creador de libros, pintura de José Boyano